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Miguel Améndola
13/07/2026 | Tulum, Quintana Roo
A pocos días de que inicie oficialmente el periodo vacacional de verano (que va del 20 de julio al 30 de agosto), la expectativa entre los hoteleros del centro de Tulum dista del optimismo que suele caracterizar esta temporada.
La falta de reservaciones anticipadas y la persistente baja afluencia de visitantes mantienen al sector en un escenario de incertidumbre, con escasas posibilidades de alcanzar una recuperación en la ocupación hotelera durante julio y agosto.
Actualmente, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Turismo de Quintana Roo, Tulum está al 41.5 por ciento de ocupación hotelera.
Prestadores de servicios turísticos señalaron que, a diferencia de otros años, las solicitudes de hospedaje para las vacaciones prácticamente no se han presentado.
Aunque reconocen que en los últimos años muchos viajeros deciden reservar con poca anticipación, consideran preocupante que hasta el momento la demanda permanezca estancada.
Antonio Paparela, representante del hotel Kukulcán, aseguró que el destino continúa resintiendo la ausencia tanto de turistas nacionales como extranjeros. En su opinión, uno de los principales factores que desalientan las visitas es la presencia de sargazo en las playas del municipio.
"Con la playa en esas condiciones, con mucho sargazo, lo veo difícil", comentó al ser consultado sobre la posibilidad de un incremento en la ocupación durante las próximas semanas.
Añadió que, si bien Tulum continúa recibiendo visitantes, el número resulta insuficiente para beneficiar a los hoteles del centro, cuya actividad depende en gran medida de las temporadas vacacionales y del flujo constante de turistas.
La situación también preocupa a los pequeños establecimientos. Antonio Requena Bacab, encargado del hotel Chilam Balam, explicó que hay días en los que apenas consiguen rentar dos habitaciones, una cifra que refleja la desaceleración que enfrenta el sector.
Precisó que el inmueble no cuenta con reservaciones para el próximo periodo vacacional, por lo que la única expectativa de mejorar sus niveles de ocupación es la llegada de viajeros que acostumbran planear sus vacaciones a último momento.
Los hoteleros coincidieron en que la incertidumbre no sólo afecta a los hoteles, sino a toda la cadena económica vinculada con el turismo. Restaurantes, comercios, agencias de tours, transportistas y otros prestadores de servicios también dependen de una temporada de verano que, hasta ahora, no muestra señales de un repunte.
Aunque el sector mantiene la esperanza de que las reservaciones de último momento cambien el panorama, reconoce que la combinación de baja demanda y la presencia de sargazo dificulta prever una temporada alta con los niveles de ocupación que tradicionalmente impulsan la economía de Tulum.
Edición: Fernando Sierra