Quintana Roo > Ecología
Miguel Améndola
21/08/2026 | Tulum, Quintana Roo
El número de incendios forestales registrados en Quintana Roo durante 2026 presenta una reducción respecto al año anterior, al pasar de 29 siniestros en 2025 a 15 en el periodo comparado, mientras que la superficie afectada disminuyó de 6 mil 641.55 a mil 182.24 hectáreas.
De acuerdo con el comparativo del Centro Estatal de Manejo del Fuego en Quintana Roo, Tulum registra también una disminución significativa. Durante 2025 se contabilizaron siete incendios que afectaron 203.34 hectáreas, mientras que en 2026 se reportan tres incendios con una superficie preliminar de 55.32 hectáreas.
La dependencia aclaró que las cifras correspondientes a la superficie afectada durante 2026 son preliminares y podrían modificarse, debido a que el cálculo de las áreas realmente dañadas se realiza posteriormente mediante imágenes satelitales, una vez que los incendios han sido liquidados.
Entre los municipios con mayor superficie afectada en 2026 se encuentra Othón P. Blanco, con tres incendios y 406 hectáreas, seguido de Playa del Carmen, con dos siniestros y 305 hectáreas. Benito Juárez reporta un incendio con 200 hectáreas, mientras Isla Mujeres suma cuatro incendios y 195.18 hectáreas.
En contraste, Lázaro Cárdenas pasó de siete incendios y más de 3 mil 591 hectáreas afectadas en 2025 a dos incendios y apenas 24.73 hectáreas en 2026.
Respecto a las causas de los incendios liquidados durante el presente año, el registro señala que los cazadores representan la principal causa identificada, con seis casos, mientras que tres fueron relacionados con actividades agropecuarias. También se reportaron dos incendios por fumadores y dos por cambio de uso de suelo. En dos casos la causa permaneció desconocida.
El Centro Estatal de Manejo del Fuego mantiene el monitoreo de incendios activos y liquidados mediante un mapa interactivo, además de mantener líneas de atención para el reporte de emergencias en diferentes municipios del estado.
Las autoridades exhortaron a la población a extremar precauciones durante actividades que puedan generar fuego, debido a que las quemas, fogatas y otras prácticas pueden convertirse en incendios de gran magnitud cuando existen condiciones favorables para su propagación.
Edición: Estefanía Cardeña