Reducir el consumismo y disminuir la huella ecológica es un reto para nuestro planeta, de acuerdo con la organización ambiental quintanarroense Republika Verde, que asegura que “el problema no es la capacidad del planeta para producir recursos naturales, sino el grado de consumismo que hay”. De acuerdo con Global Footprint Network (GFN), en los primeros ocho meses del año la humanidad usó todos los recursos naturales del año, a lo que se conoce como sobregiro de la Tierra.
En 2019 el día del sobregiro ocurrió el 29 de julio y para este año, según GFN, se recorrió tres semanas, conmemorándose el pasado 22 de agosto, debido al impacto del confinamiento producido por el COVID-19. GFN apunta que dicha fecha indica el día en que el planeta termina de gastar sus recursos naturales que deberían durar todo el año.
Miguel Ángel Aldrete, presidente de Republika Verde, apuntó que dicha fecha se ha establecido desde hace 50 años, y que desde entonces se ha documentado cómo hay países que están consumiendo de tres y hasta siete planetas por año, cuando la media que establece el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés) nos indica que el promedio es de 1.7 planetas a nivel mundial.
“Es lo que nosotros estamos consumiendo en exceso salvo algunos países como el caso de Estados Unidos, Australia o Rusia, que tienen un nivel mayor de consumo que el resto, pues prácticamente la gran mayoría de los países estamos sobrepasando el excedente de lo que la Tierra pudiera regenerarse en un año”, señaló.
Para revertir este problema, asegura Miguel Aldrete, debemos empezar con un cambio de hábitos “muy marcado y agresivo”, entre ellos el exceso de comida que termina en la basura. Como acciones particulares a nivel local, destacó, las personas podemos reducir la huella ecológica usando bicicletas para movernos en distancias no muy lejanas, o disminuir la ingesta de alimentos procesados y cárnicos para consumir productos saludables, sustentables, orgánicos y amigables con el planeta.
“Para producir una hamburguesa de carne se utilizan más de dos mil 400 litros de agua, entonces una de las más altas industrias contaminantes a nivel mundial es la cárnica”, acotó.
“El cambio climático no es una fantasía, es una realidad y el problema del consumismo, del gran exceso en el consumo de los seres humanos, es que estamos comprometiendo de alguna u otra manera la vida de las generaciones futuras, porque estamos agotando los recursos de una manera acelerada, todo esto a través del consumo excesivo. Tendremos que hacer un cambio de conciencia”, concluyó.
Edición: Elsa Torres
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