Viaja en bicicleta de Chetumal a la CDMX para exigir justicia por la muerte de su hijo

El asesinato del menor de 17 años ocurrió en julio de 2011 en Valladolid
Foto: Facebook Marco Castillo Castillo

Durante 21 días Marco Castillo Castillo viajó en bicicleta desde Chetumal hasta la Ciudad de México, en donde desde este lunes se instaló a las afueras de Palacio Nacional con la claridad de que no hablará con nadie excepto con el presidente Andrés Manuel López Obrador para exigir justicia sobre el asesinato de su hijo de 17 años, José Felipe Castillo Tzec, ocurrido en julio de 2011 en Valladolid, Yucatán, pero que la autoridad de ese estado lo calificó como un suicidio.

No es la primera vez que don Marco y su familia emprenden una acción en la búsqueda de justicia por el caso de su hijo. En abril de 2012, junto con su esposa María Rosario Tzec y su hijo menor Marco Antonio, se ataron con cadenas a las afueras de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) hasta que este organismo atrajo el caso.

Pese a que se realizó una segunda autopsia a los restos del joven, que fue encontrado ahorcado en un predio baldío y se determinó que hubo rastros de tortura que la Fiscalía de Justicia yucateca desestimó, además de comprobarse documentos falsificados, en 2015 la CNDH concluyó las investigaciones del caso con la recomendación 34/2013, pero sin proveer de justicia a la familia porque la Fiscalía de Yucatán no cumplió con la conciliación que ordenaba integrar nuevamente la carpeta de investigación. En un oficio dirigido al entonces gobernador Rolando Zapata Bello, la CNDH informó sobre el caso y pidió su intervención, pero también fue omiso.

“Vivo día a día con esto, no estaré tranquilo hasta que cumpla la misión de que se aclare la muerte de mi hijo”, relató don Marco vía telefónica desde el centro histórico de la Ciudad de México, en donde aguarda ser atendido por López Obrador.

Castillo Castillo salió el pasado 17 de agosto de las instalaciones de la Guardia Nacional en Chetumal y llegó al centro del país el pasado domingo. Este lunes fue atendido por personal de atención ciudadana de las oficinas del Ejecutivo, a quienes precisó que sólo quiere ser atendido por Andrés Manuel López Obrador, así como lo ha hecho con los padres y madres de los estudiantes de Ayotzinapa.

“Arriesgué mi vida, y creo que es justo ser atendido por el presidente; si el presidente estuvo en Chihuahua con la familia Le Barón, si atendió a la mamá de un capo, creo que es justo que también me escuche a mi, tengo la confianza de que me atenderá”, dijo.

El padre de José Felipe, que a la fecha tendría 26 años, dijo que la queja directa es contra el gobierno yucateco, los ex gobernadores Ivonne Ortega, Rolando Zapata, el actual y varios servidores públicos. “Quiero que se le dé solución a esa carpeta que desde hace años está asentada en la FGR”, dijo el hombre, quien acusó que ni la CNDH ni la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, aún en su calidad de víctima, han resuelto la situación.

El hombre originario de Chetumal, en donde habita, asegura que ha prometido exhibir a la Fiscalía yucateca como “una secretaría de servicio al crimen organizado”, además de “decirle a la ciudadanía de Yucatán que se cambian los dictámenes de la necropsia”.

“Tengo todos los elementos de prueba del homicidio de mi hijo, que la Fiscalía hizo ver como un suicidio”, apuntó y adelantó que se quedará en la explanada de Palacio Nacional hasta ser atendido. “Me voy a quedar aquí hasta que me atiendan, estoy en ayuno obligatorio, no hay donde ir al baño y obligadamente debo hacerlo”, concluyó.

Edición: Elsa Torres