Foto: Raúl Angulo Hernández

Pasando la caseta de cobro de la carretera Mérida-Cancún, aproximadamente en el kilómetro 124, los automovilistas que transiten pueden observar conos naranjas, que reducen a un solo carril cada sentido de la vía, por los hombres y maquinaria realizando las primeras obras para el Tren Maya.

En un recorrido hecho a lo largo de la carretera de cuota, con un costo de ida y vuelta de mil 36 pesos, quedaron documentados los trabajos de limpieza y desmonte, retiro del material vegetal, excavación para alojar la terracería y colocación de asfalto, entre otros.

Raúl Aarón Rosado Castillo, enlace del Tren Maya en Yucatán, del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), informó que las acciones de ampliación en el derecho de vía de la autopista son del kilómetro 115.8 al 194 y del 243 al 256.2. 

De acuerdo con la Secretaría de Comunicaciones y Transporte (SCT), las obras se llevan a cabo en el cuerpo B de la carretera. A lo largo del trayecto hay tres desvíos: del kilómetro 116.4 al 123.7; del 131.5 al 140, y del 179 al 195. La doble circulación en estos tramos es en el cuerpo A.

El cuerpo A corresponde a los dos carriles que van en dirección de Mérida a Cancún, mientras que los dos en sentido contrario son el cuerpo B.

 

 

El pasado 1 de junio de 2020 fue el banderazo de inicio de los trabajos del tramo 4 del Tren Maya, que comprenden de Izamal a Cancún, y abarca la carretera de Mérida-Cancún/Cancún-Mérida, los cuales están a cargo de la empresa ICA.  

Rosado Castillo indicó que los trabajos en este tramo se llevan a cabo, por el momento, en cinco frentes. De manera general se avanza en las obras de desmonte y despalme, así como el corte y terraplén. También, se registran avances en obras de drenaje transversal.  

En paralelo, precisó, realizan actividades en ubicaciones fuera de la vía que llevará la ruta del Tren, como son los necesarios para dotar al proyecto de materiales de banco, producción de elementos prefabricados, así como materiales de rodamiento, entre otros.  

De igual forma se trabaja en el fresado de la autopista, para retiro de material asfáltico, estructuras, como pueden ser muros de contención, elementos prefabricados de concreto para pasos de fauna, drenajes y pasos de vehículos ligeros; corte y extendido, como primeros trabajos encaminados a la formación de las subrasantes necesarias. Todo esto sumado a las obras ejecutadas previamente para permitir un adecuado desvío de la circulación sin afectar a los usuarios de la autopista.  

En los trabajos preliminares, de acuerdo con la dependencia, destacan topógrafos, estructuristas, especialistas ambientales, jefes de seguridad, departamentos de calidad, logística y seguimiento de proyecto; lo anterior sumado a la fuerza de trabajo con maquinaria pesada como excavadoras, compactadoras, motoconformadoras, grúas de carga, barredoras, asfaltadoras, camiones de carga y todas aquellas necesarias para llevar a cabo una obra de ingeniería de tal magnitud.  

También se trabaja en conjunto con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en el dictamen arqueológico. Hasta el momento han encontrado 867 monumentos arqueológicos en este sector. 

 

 

Reduzca su velocidad

Por lo trabajos del Tren Maya, varios tramos de la carretera, tanto de ida como de vuelta, están divididos por conos naranja, por lo que se recomida reducir la velocidad, seguir las instrucciones del personal de tránsito, que se encuentra en varios puntos auxiliando con banderas y equipo que los identifica.  

En algunos tramos los autos pueden circular otra vez libremente en los dos carriles, pero al poco tiempo se encuentran con más avisos de inicio de los trabajos; otra vez la carretera se divide con los conos y sólo se puede andar en un carril. 

Si alguien tiene que parar por alguna razón, para cambiar llanta o verificar su auto, es preferible hacerlo hasta encontrar un espacio adecuado, ya que el flujo de autos, camiones y tráileres es constante, y la carretera se vuelve más angosta.  

En toda la vía existen desviaciones que obligan a los automovilistas a cambiarse al otro lado y compartir por momentos el carril con los autos que vienen en sentido contrario. Hay que respetar los límites de velocidad que están señalados en todos los puntos. Cuando se está cerca de los trabajos se recomienda una velocidad de 50 kilómetros por hora o menos, para seguridad tanto del personal como de los ocupantes de los vehículos.  

Es frecuente que transiten volquetes uno tras otro; estos cargan cargan materiales de construcción o grandes piedras, por lo que se recomienda no acercarse a ellos, ser pacientes y esperar, si es necesario, y cuando la carretera lo permita, rebasarlos.  

También, en los accesos a los trabajos entra y sale personal, autos y demás vehículos, por lo que es necesario fijarse en las señales o el personal que indica si es posible avanzar. 

Cuando se va ocultando el sol, la carretera se hace más complicada, por lo que es preferible recorrerla de día o extremar las precauciones durante la noche.  

No se permite acercarse a los trabajos del Tren Maya, no es posible detenerse e ingresar en algunos de los tramos, además que es peligroso ya que no hay espacio para maniobrar el auto, y de hacerlo podría ocasionar un accidente con los coches que vienen detrás o los vehículos de construcción.

 

 

Cruz Roja, aliada

En toda la autopista han sido instaladas por lo menos tres ambulancias de la Cruz Roja, que apoyan en todo momento en caso de accidentes con las obras, heridas y traslados al hospital más cercano. 

Jorge Uicab Chi y su compañero Rodrigo Vázquez Puerto, ambos paramédicos de la institución, se encuentran instalados en el kilómetro 143, bajo un pequeño toldo para protegerse del sol. Por el momento todo está en calma, pero en cualquier segundo sus habilidades de rescatistas pueden ser necesarias.   

Desde que empezó la obra han llevado a más de 20 trabajadores a Valladolid por alguna herida, insolación u otra eventualidad. “Por el trabajo que hacen, son vulnerables a sufrir daños, lesiones, y para eso estamos nosotros; para poder auxiliarlos cuando lo requieran”, comentó Uicab Chi.  

Desde pequeño, Jorge quiso pertenecer a la Cruz Roja. Lleva más de ocho años como rescatista y ha apoyado en diversos desastres naturales, socorros; ahora ofrece sus conocimientos en los trabajos del Tren Maya. No importa que haya sol o llueva, la labor de los rescatistas es vital para el avance del proyecto y protección de los trabajadores, señaló.   

La Cruz Roja trabaja las 24 horas del día, el personal se va rotando por turnos, la ambulancia permanece ahí todo el tiempo.

 

 

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Edición: Laura Espejo