Texto y fotos: Agencia SIM
La Jornada Maya
Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo
Domingo 22 de abril, 2018
La invasión de transgénicos y el reemplazo del cultivo del maíz por otras actividades son los principales retos de los campesinos de la Península de Yucatán, coincidieron expositores de la Fiesta de las Semillas Nativas, realizado en Laguna Kana.
[img]dis24426etth[/img]
En la segunda edición de este evento en Felipe Carrillo Puerto, los organizadores hicieron una ceremonia tradicional para ofrendar el sak ja' o pozole, bebida hecha del maíz, para pedir por lluvias y porque buenas cosechas, además de la salud y preservación de las semillas nativas.
[img]lis2442644ie[/img]
En el evento realizado a un costado de las instalaciones de la delegación de Laguna Kana. se dio lectura a la “Declaración Peninsular”, charlas y un programa cultural con la participación de artistas de distintos puntos de Quintana Roo.
[img]g15zaazgz5of[/img]
Expertos de Campeche, Yucatán y Quintana Roo hablaron sobre la lucha contra transgénicos, el uso de fertilizantes naturales, control de plagas, nutrientes y las abejas meliponas.
[img]jis24426itqi[/img]
Agricultores de los tres estados compraron, vendieron o intercambiaron sus semillas de maíz, calabaza, ibes, frijol, tubérculos, chile, epazote y entre otros.
[img]ois24426i2qv[/img]
También acudieron estudiantes del Tecnológico de Felipe Carrillo Puerto, de Hopelchen e Iturbide Campeche y la Universidad de Quintana Roo.
Campesinos de Laguna Kana entregaron la canasta de semilla, como símbolo de la preservación de esta tradición.
Se anunció que el año próximo esta fiesta se hará en Betania, también en Felipe Carrillo Puerto.
Ya se realizan labores de limpieza para recibir a familias por el Día de Muertos
Miguel Améndola
La diligencia del juicio contra el ex gobernador de Puebla fue virtual en un juzgado de Cancún
Ana Ramírez
Viajan entre países como pequeñas polizontes, transportadas involuntariamente junto con mercancías
La Jornada
Fue nombrado caballero por la reina Isabel II en el Palacio de Buckingham en 2010
La Jornada