La administración de Centro Holístico Akalki, en Bacalar, inmueble que fue asegurado en días pasados por la Fiscalía estatal como parte de las investigaciones en el caso del coach emocional Ricardo Ponce, solicita a las autoridades le permitan reabrir.
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Además de expresar su solidaridad con las víctimas y asegurar que ha cooperado con las autoridades en el ámbito de su competencia, puntualizaron que sólo rentan sus instalaciones para múltiples actividades relacionadas con el bienestar, la enseñanza y el aprendizaje.
"Por lo tanto, nuestra conexión con Ricardo Ponce es de índole meramente contractual. Ni el hotel ni su personal tienen relación con las actividades de quienes arriendan nuestras instalaciones. Este acuerdo siempre está basado en la buena fe y la confianza", destacan en un comunicado de prensa.
Mencionan que están en contra de todo lo que atente contra la libertad, la dignidad y la libre elección; es decir, "condenamos cualquier práctica de abuso, manipulación, amenaza o intimidación, especialmente si tiene matices de género o involucra a mujeres".
Es por ello que solicitan a las autoridades correspondientes que se reconozca su nula relación con lo denunciado y se les permita reabrir el Centro Holístico Akalki.
Este centro de hospedaje representa también un ingreso económico para cientos de familias que dependen directa e indirectamente de él, señala la administración.
"Tras el terrible periodo de la pandemia, necesitamos con urgencia reactivar las labores que nos permitan mantener la salud económica del personal y de los servicios que dependen de nuestra actividad", concluye el comunicado.
Edición: Laura Espejo
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