Nombre científico: Platalea ajaja
Estado de conservación: Preocupación menor 
Peso: 1.5 kilos aproximadamente
Tamaño: Entre 71 y 81 centímetros
Hábitat: Manglares y arbustos cerca del agua
Dieta: Crustáceos, insectos y peces.

La espátula rosada o sibiya (Platalea ajaja) es una especie pelecaniforme, una de las aves inconfundibles de los humedales del continente americano y de México. Destaca por su plumaje rosa vibrante, su pico largo y aplanado en forma de cuchara, muy característico cuando es adulto; su tonalidad es rosa y en los juveniles presenta el mismo color pero muy opaco.

De la familia Threskiornithidae, que habita las zonas húmedas situadas entre el sur de Estados Unidos y Sudamérica, se alimenta principalmente de crustáceos, insectos y peces en el agua poco profunda; utiliza su pico para filtrarla y que puedan llegar a alimentarse. Anida frecuentemente en manglares y arbustos cerca del agua. 



Foto: Ian Bullock


De acuerdo con los expertos, se estima que en el estado natural, un estado salvaje, suelen vivir aproximadamente hasta 10 años, aunque en condiciones de cautiverio, como en un zoológico, se tienen registros de hasta 15 años de vida. 

El color rosado lo adquieren a partir de los tres años de edad, gracias a su rica dieta en pigmentos; su tamaño promedio es de entre 71 y 81 centímetros, desde el pico hasta la cola, con una envergadura de hasta 1.2 metros.  Pesa entre 1 y 1.5 kilogramos y el pico, en forma de cuchara, tiene una longitud de entre 12 y 15 centímetros de largo.

La espátula rosada es una de las aves emblemáticas de los humedales de la península de Yucatán y particularmente de Quintana Roo. 

"Es una especie residente de México y obviamente es un espectáculo verla tanto en los humedales tratando de alimentarse como volando. Incluso hay mucha gente que al verla volar pudiera en algún momento llegarla a confundir con un flamenco, aunque los cuerpos son diferentes, pero el color rosado tan característico de estas especies lo hacen algo similar”, compartió Juan Flores Valadez, coordinador del programa de aves urbanas de Cancún y representante de la iniciativa comunitaria de conservación de aves ICCA. 



Foto: Jared Shorma


Dijo que algunos llegan a confundir a una espátula rosada con un flamenco americano, y se ha convertido en un gran espectáculo observarla y conocerla, sobre todo verla surcando los cielos azules y el mar turquesa.

Vive en solitario o en grupos pequeños, algunas veces acompañada de garzas y garzones. En cuanto a su reproducción, ponen de uno a cuatro huevos blancos y la incubación dura de 22 a 24 días; ambos padres alimentan los polluelos por regurgitación. Los jóvenes dejan el nido a las cuatro o cinco semanas, pero siguen siendo alimentados por los padres hasta más allá de las ocho semanas.

Actualmente, esta especie no se encuentra en la norma oficial mexicana; es una de las aves acuáticas que existen en la región con cierta estabilidad; sin embargo, eso no significa que estén a salvo, porque desafortunadamente, al igual que otras especies que habitan en los cuerpos de agua, están sufriendo precisamente por la pérdida de esos espacios.



Foto: Kirk Gardne


Entre los principales retos que enfrentan están la pérdida de hábitat, la contaminación, el cambio de uso de suelo, lo que la ha obligado a desplazarse, buscando espacios que sean los ideales para que puedan anidar, alimentarse y descansar. En Quintana Roo llega a anidar en la parte de Isla Contoy, en la zona continental, en el Sistema Lagunar Chacmochuch, además de zonas de manglares como la Reserva de la Biosfera de Sian Ka'an, entre otros humedales.

En algunas épocas del año se acercan a los sitios urbanos buscando sitios bajos, donde se forman pequeños cuerpos de agua, para buscar crustáceos e insectos y poder alimentarse. 

"Se han identificado también en algunos lugares de la costa de la península de Yucatán, principalmente la costa norte, que en algún momento incluso se hablaba que el pico de la espátula rosada lo utilizaban como cuchara, lo cual, bueno, me suena más a un mito, pero sí en la costa se le conoce como la chocolatera, por la manera como va moviendo su cuerpo, va moviendo su pico, lo va metiendo en los lodos para buscar pequeños crustáceos y provoca que se vaya generando una mancha de lodo en el agua. Yo creo que de ahí la parte de decirle la chocolatera; va teniendo un zigzag en el agua para alimentarse, lo cual provoca que los lodos se remuevan y formen una mancha oscura en las partes claras del agua, de ahí que se le conozca como la chocolatera", detalló. 



Foto: Scott Harris


Específicamente en las costas, en Celestún, Dzilam de Bravo, en Río Lagarto, San Felipe, Las Coloradas y El Cuyo, en Yucatán, y en Holbox, Quintana Roo, es donde se le conoce como la chocolatera.

El especialista reconoció que cada vez es más difícil poder observar o registrar a la espátula rosada, porque se alejan de los sitios poblacionales, no les gustan mucho, pero en algún momento bajan en busca de alimento y se les puede llegar a ver.

"Es un ave muy bonita, increíble, y en época de reproducción el adulto ya su color rosado se intensifica completamente y pasa prácticamente de un rosado a un rosa súper súper fuerte, lo cual es su característica de esta época", compartió.


Como cada viernes, La Jornada Maya te invita a conocer la fauna endémica del sureste mexicano. Aquí te compartimos la colección que tenemos hasta el momento. ¡Disfrútala!


Edición: Estefanía Cardeña


Lo más reciente

—Volví a la casa de mi infancia

Las dos caras del diván

Alonso Marín Ramírez

—Volví a la casa de mi infancia


El feminismo y… ¿el gobierno?

Noticias de otros tiempos

Felipe Escalante Tió

El feminismo y… ¿el gobierno?

La socioestética en una nuez

Apuntes al vuelo. Primera parte de tres

José Díaz Cervera

La socioestética en una nuez