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Ana Ramírez
26/03/2026 | Cancún, Quintana Roo
El panorama económico para Quintana Roo durante la primera mitad de 2026 se presenta con una mezcla de optimismo y una capacidad de adaptación resiliente frente a los desafíos de la política internacional, afirmó Javier Carlos Olvera Silveira, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) del Caribe.
"Ya viene Semana Santa, esperamos tener los hoteles con muy buena ocupación. Creemos que este es un periodo vacacional que tenemos mayor incidencia de orden nacional, porque los Estados Unidos y Canadá funcionan con sus propios calendarios escolares y vacacionales. De tal forma que donde sentimos que hay mucha fuerza es en el mercado nacional, sí sentimos que hay una demanda fuerte para estas semanas", enfatizó.
La entidad, dijo, se encuentra en una posición privilegiada para captar el flujo turístico nacional e internacional, consolidando una recuperación que ha sido constante desde el inicio del año gracias a la llegada ininterrumpida de vuelos desde Estados Unidos y Europa.
La promoción constante y el esfuerzo conjunto, aseveró, están rindiendo los frutos esperados, dejando atrás las dificultades de temporadas bajas anteriores que obligaron a las empresas a replantear sus estrategias operativas.
Uno de los hitos más esperados para este ejercicio es la celebración de la justa mundialista de fútbol, que iniciará en el corto plazo y ante lo cual el sector empresarial ve en este evento una oportunidad sin precedentes para dinamizar la economía local de una manera distinta a los ciclos turísticos habituales.
"En menos de tres meses tenemos el inicio del Mundial. Esto también nos ilusiona, también pensamos que va a ser un empuje económico en este caso diferente a lo que año con año recibimos", apuntó. Este impulso se sumará a una racha positiva que ha logrado mantener el dinamismo desde el mes de diciembre.
Sin embargo, el entorno global no está exento de complejidades, el conflicto bélico en otras regiones del mundo ha generado efectos ambivalentes; por un lado, la percepción de la región como un destino seguro y cercano para el mercado americano ha crecido, reduciendo la competencia de otras latitudes.
Por otro lado, la guerra ha disparado la incertidumbre sobre los precios de los hidrocarburos, impactando directamente en los costos operativos de sectores clave como las arrendadoras de autos y las transportadoras turísticas, lo que se traduce en una presión inflacionaria generalizada.
A pesar de la escalada en los precios de los combustibles, descartó un riesgo sistémico de quiebras masivas. La estrategia se encamina hacia un ajuste moderado en los precios finales que el consumidor puede absorber sin desistir de sus planes de viaje.
"La situación no pone en riesgo que un turista venga aquí, porque realmente el costo de su vacación al final varía uno o dos por ciento. Por eso no va a dejar de venir. Esta capacidad de soporte es vital para mantener la competitividad del destino ante la inflación mundial", finalizó.
Edición: Estefanía Cardeña