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Ana Ramírez
13/07/2026 | Cancún, Quintana Roo
Factores como el inicio de vida sexual a edades muy tempranas o la falta de revisión periódica con el ginecólogo han generado un aumento en los casos de Virus del Papiloma Humano (VPH) en Quintana Roo, reconoció la doctora Sandra Pérez Silva, coordinadora de Ginecología en el Hospital General Regional 17, ubicado en Cancún.
Hace unas semanas la asociación civil Fundagen dio a conocer que la incidencia de esta enfermedad ha crecido de manera importante entre las personas de 16 a 34 años, alcanzando niveles cercanos al 70 por ciento de incremento. La representante del IMSS estatal coincidió en que han crecido las cifras, aunque no brindó un porcentaje de los casos en el sector público.
La importancia de atender esta enfermedad, enfatizó la galena, es que se trata de una de las causas más frecuentes ligadas al desarrollo del cáncer cervicouterino en la actualidad, que es una de las principales causas de muerte en la mujer.
"El VPH sigue siendo una de las causas más frecuentes asociadas a cáncer cervicouterino, entonces, es importante la prevención porque condiciona que en un futuro una paciente que no se revise o no se detecta a tiempo pueda desencadenar en un cáncer cérvico", alertó.
Sobre el aumento de diagnósticos, indicó que es un fenómeno multifactorial, donde destacan el inicio temprano de las relaciones y el tener múltiples parejas sexuales.
En regiones como Quintana Roo el riesgo es mayor debido a la dinámica poblacional y la facilidad de contagio entre parejas de riesgo; además, la falta de revisiones anuales y estados de inmunosupresión son factores determinantes que permiten que el virus progrese silenciosamente hacia el desarrollo de un cáncer.
"La mujer debe tener esa cultura de responsabilidad: cada año una revisión completa, es la mejor medicina, educar a toda la población infantil de que el cuerpo es nuestra casita y debemos cuidarlo. Los casos se incrementan por baja edad de inicio de relaciones en Quintana Roo, también porque hay mayor cantidad de parejas de riesgo", lamentó.
Por ello, recomendó, todas las mujeres una vez que inician su vida sexual deben realizarse año con año un papanicolaou, que permite que en caso de sospechas este se complemente con colposcopías y pruebas de genotipo de alto riesgo.
Estos estudios especializados permiten identificar con precisión las variantes más peligrosas del virus que el cuerpo debe combatir y al detectar estas anomalías a tiempo se facilita una intervención médica específica que frena eficazmente el desarrollo de tumores malignos en las pacientes que ya han iniciado su vida sexual.
Además, la vacuna contra el VPH se posiciona como la herramienta preventiva más importante, protegiendo contra los genotipos más agresivos asociados al cáncer, vacuna que debe aplicarse en niños y niñas de entre nueve y 14 años, preferiblemente antes del inicio de la vida sexual para maximizar su efectividad.
Este esquema de vacunación brinda una inmunidad de aproximadamente 10 años, constituyendo una inversión fundamental para la salud de las nuevas generaciones.
Edición: Fernando Sierra