Quintana Roo > Economía
Miguel Améndola
15/07/2026 | Tulum, Quintana Roo
La disminución en la actividad turística y la reducción de jornadas laborales han obligado a más de 200 trabajadores sindicalizados de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) a abandonar sus empleos en hoteles de la Riviera Maya y regresar a sus lugares de origen ante la insuficiencia de ingresos económicos, aseguró Claudio Cortés Méndez, comisionado de la CROC en Tulum.
El representante sindical explicó que la mayoría de los empleados que dejaron la región, no necesariamente por ser despedidos, sino por decisión propia, provenían de estados como Tabasco, Chiapas, Campeche y Veracruz, así como de comunidades mayas de Felipe Carrillo Puerto, Tulum y Chemax, Yucatán.
"Lamentablemente sí se ha dado. Compañeros que se dedicaban a trabajar en la hotelería tuvieron que emigrar nuevamente a su lugar de origen", señaló el dirigente sindical, quien estimó que entre 200 y 250 trabajadores han tomado esta decisión en los últimos meses.
Actualmente, el padrón de la CROC en el corredor turístico que comprende de Akumal a Tulum asciende a aproximadamente 4 mil 800 trabajadores afiliados, por lo que aquellos que dejaron sus puestos representan poco más del 5 por ciento del total.
El entrevistado indicó que muchos de ellos optaron por retomar las actividades que realizaban antes de incorporarse al sector turístico, principalmente labores agrícolas y de cultivo, mientras esperan mejores condiciones laborales en la industria hotelera.
Cortés Méndez destacó que, pese a este panorama, el sindicato mantiene un diálogo permanente con los empresarios hoteleros para evitar más bajas de personal y preservar las fuentes de empleo.
El representante sindical explicó que la mayoría de los hoteles opera actualmente con entre 75 y 80 por ciento de su plantilla laboral, es decir, con una reducción de entre el 20 y 25 por ciento de su personal en comparación con una ocupación completa.
Para evitar despidos masivos, las empresas han implementado esquemas de "días solidarios", mediante los cuales los empleados descansan entre cuatro y seis días adicionales por periodo, permitiendo distribuir las jornadas laborales entre toda la plantilla.
Aunque esta estrategia ha contribuido a conservar los empleos, también ha significado una disminución en los ingresos de los trabajadores, ya que perciben menos salarios y propinas, situación que ha llevado a algunos a buscar mejores oportunidades en sus comunidades de origen mientras el sector turístico recupera sus niveles de actividad.
Sigue leyendo:
Edición: Estefanía Cardeña