Carlos Águila Arreola
La Jornada Maya

Cancún, Quintana Roo
Domingo 18 de septiembre, 2016

Un incendio fuera de control, presuntamente intencional en la ensenada de la isla de Holbox la tarde del sábado, seguía consumiendo más de dos hectáreas de mangle y vegetación selvática en la ensenada de la ínsula, justo la zona donde la compañía “Península Maya Developments” pretendía construir el mega desarrollo turístico “La Ensenada” –supuestamente renunció a la mega obra en 2014–; según activistas de la ínsula, el siniestro habría sido provocado por “ejidatarios espurios y trabajadores al servicio de esa empresa”. El poblado amaneció cubierto por ceniza y habría centenas de animales en peligro, sobre todo aves, tortugas y cocodrilos, además del impacto en el cambio climático.

Por la noche, alrededor de las 20 horas, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que con la Conanp y Conafor se atiende el incendio, que destacó “todavía está inactivo”, y que ubicó al noreste de la isla del municipio de Lázaro Cárdenas.


Lo más reciente

Impulsan soluciones directas para cientos de familias de Villas del Sol con jornada de ''Chambamanía''

La acción acercó trámites, atención especializada y apoyos sociales a la comunidad

La Jornada Maya

Impulsan soluciones directas para cientos de familias de Villas del Sol con jornada de ''Chambamanía''

Fortalecen el bienestar social en comunidades rurales de Playa del Carmen

La entrega de semillas y la incorporación al programa de Huertos Comunitarios benefició a 15 familias

La Jornada Maya

Fortalecen el bienestar social en comunidades rurales de Playa del Carmen

''México no es piñata de nadie''

Miles de entusiasta seguidores de Claudia Sheinbaum abarrotaron las calles alrededor del Monumento a la Revolución

Octavio Olvera

''México no es piñata de nadie''

Hoteles de Punta Maroma colocan sus propias barreras antisargazo

Empresarios dejan de considerar el recale como un factor determinante para el turismo

Ana Ramírez

Hoteles de Punta Maroma colocan sus propias barreras antisargazo