Paul Antoine Matos
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Miércoles 28 de febrero, 2018

Desde hace 15 años el sector inmobiliario de Mérida crece por dos factores: las nuevas empresas que invierten en la ciudad, y el constante flujo migratorio de personas que vienen por la seguridad, tranquilidad y el estilo de vida, razón por la cual en 2018 se planea la inversión de dos mil 68 millones de dólares, declaró Aquiles González Chacón, presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI).

Entre 1998 y 2010, la población de Mérida pasó de 705 mil 84 personas a 870 mil, mientras que la superficie ocupada creció de 15 millones 944 mil hectáreas a 27 millones 27 mil, según datos de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma).

Al tomar protesta para este año como presidente de la AMPI Mérida, González Chacón reconoció que la ciudad vive una expansión urbana “exponencial”, una de las tres de mayor crecimiento del país –detrás de Querétaro y la Ciudad de México-, así como dentro de las cinco principales en inversión, que se refleja en los rubros de vivienda, comercial, turismo e industrial.

Indicó que para este año, los dos mil 68 millones de pesos se destinarán a la planeación de 39 mil viviendas por 62 desarrollos inmobiliarios; la disponibilidad de más de 250 mil metros cuadrados de área vendible o rentable para comercios; la construcción de más de 29 hoteles para el turismo, con más de mil 900 habitaciones; y una inversión de 300 millones de dólares en nueve plantas industriales, en una ciudad de casi un millón de habitantes.

Los inversores comerciales buscan que se cumplan las especificaciones en demanda como el alto tráfico vehicular o peatonal; mientras que en la industria se investiga si el sitio para construir cuenta con los permisos de uso de suelo y la infraestructura para carga pesada y estacionamiento.

Con tal perspectiva, señaló que la preocupación de la AMPI y las autoridades “es la unión para un crecimiento ordenado” en el que el ayuntamiento de Mérida coloque mejores candados y regulaciones para evitar la mezcla de los usos de suelo en una zona específica.

Instó que sean seccionales y exclusivas las zonas para comercios y viviendas, sin que se mezclen, por lo que se requiere la creación de mecanismos que permitan que la gente sepa las vocaciones de la tierra.

Mencionó que el Centro Histórico “se mueve por el tema comercial, de una forma distinta que a veces se quiere descentralizar, pero no es posible”. Indicó que con las regulaciones al uso de suelo, sobre todo para los nuevos comercios que se quieren implantar, se podrán distinguir las vocaciones de la zona.

“Una calle con más vocación de vivienda será afectada por un comercio que no deje dormir a los vecinos por la música”, expresó. Entonces, se requiere de la planeación, el orden y las regulaciones para que ciertos corredores principales sean para bares, discotecas y vida nocturna.

Los profesionales inmobiliarios necesitan la guía y asesoramiento para ofrecer los predios según la principal actividad y giro, para ubicar a los posibles compradores, consideró. “No sólo engañar por vender una propiedad, porque cuando llegan a Desarrollo Urbano se dan cuenta que no es sujeta para la actividad que desean”, indicó.

González Chacón indicó que los retos de Mérida son la capacidad de proveer servicios a los megadesarrollos en zonas apartadas de la ciudad, porque es difícil llevar luz, agua y basura, en tanto se encarecen. Por lo que consideró que deberían generarse restricciones para evitar que estén tan lejos y buscar opciones alternativas, como la vivienda vertical y el reordenamiento de colonias que se han abandonado para adquirir giros comerciales, como la Alemán, Itzimná, Buenavista, México y Campestre.