Texto y foto: Katia Rejón
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Domingo 7 de abril, 2019

En un café del centro de Mérida, hay decenas de mujeres hablando de amor, pero hacia ellas. “Noche de sororidad” es una iniciativa de la agrupación Igualdad Sustantiva Yucatán que se realizó por primera vez el año pasado y éste sábado 6 de abril convocó a mujeres de todas las edades para hablar de autocuidado, sororidad, aborto y arte.

“Traje a mi mamá para que sepa el concepto de sororidad ”, dice Estela para presentar a su madre, una mujer que estuvo casada con el hombre que conoció desde los 15 años, “su ídolo”. Después de una decepción, ahora quiere dedicarse a ella misma. “Yo no soy feminista, pero soy mujer como ustedes”, aclara después de contar su historia.

El módulo de “Amor” lo coordina la antropóloga Alejandrina Ojeda Cruz quien habla sobre la romantización del pasado de la pareja, de cómo “somos compasivas y amorosas pero nunca con nosotras, porque cuando lo somos nos llaman egoístas”.

[b]Religión y aborto[/b]

La agrupación yucateca Católicas por derecho a decidir, representada por Lorena Aguilar Aguilar, habla sobre la libertad de conciencia como base de la dignidad humana y el derecho a tomar decisiones informadas. “Es un diálogo con Dios”, expresa Aguilar.

La postura oficial sobre el aborto data del siglo XIX y aunque el Código de Derecho Canónico, normas jurídicas que regulan la iglesia latina, los derechos y obligaciones de los fieles así como las sanciones, sí condena el aborto, también hay excepciones. Aunque la organización en Yucatán ha realizado actividades de forma independiente con jóvenes y adultos, así como campañas de información sobre los derechos reproductivos, Aguilar contesta que la iglesia en la entidad todavía no ha tenido un acercamiento con el tema. “Nos encantaría que existiera, pero todavía no están abiertos a colaborar”, responde.

[b]Autocuidado y salud[/b]

Berenice Sánchez Franco cuenta que ella ha tenido que poner límites para estar bien con ella misma. Compartió que hay tres cosas que las mujeres deberían preguntarse para comenzar el autocuidado: ¿qué necesito?, las probabilidades de pedir ayuda a alguien más y cuáles son los límites que debemos ponernos para ser felices.

La velada finaliza con una lectura de los poemas de Elvira Sastre, un performance y la plática de dos jóvenes tatuadoras feministas. En algún momento de la noche Isabel Cetina de la organización convocante dice “¡Viva el amor! ¡pero el amor hacia nosotras!” y las mujeres, que comparten mesa con otras mujeres que no conocen, responden con aplausos.