Este 3 de noviembre, en el Pleno del Congreso del Estado de Yucatán, presentaron una iniciativa para crear la Ley de Fomento de la Cultura del Cuidado del Agua en el Estado, con el objetivo de concientizar a la sociedad yucateca sobre el cuidado de este recurso natural.
La diputada Karla Franco Blanco, representante legislativa del Partido Revolucionario Institucional (PRI), propuso esta iniciativa, señalando que el cambio climático ha provocado desigualdad en la cantidad de agua que llueve en cada sitio, agotándose el agua de pozos y mantos pluviales.
“Con independencia del fenómeno climático, la humanidad, ha acelerado el desabasto por una falta de cuidado a su uso y disposición racional”, lamentó.
Por ello, la propuesta es una legislación cultural y de participación social, dijo: “se busca que la población se concientice del cuidado del agua por ser el elemento detonante del desarrollo sostenible y del desarrollo económico”.
El primer paso, desde la visión de la iniciativa presentada, es crear un sistema preventivo y de reacción sujeto a la política pública de concientización con las autoridades correspondientes a la materia.
A lo largo de 27 artículos distribuidos en ocho capítulos, propone también fortalecer a la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (JAPAY), así como crear un consejo consultivo integrado con funcionariado local, escuelas y sociedad civil organizada.
“En síntesis, este nuevo ordenamiento concibe que la JAPAY desarrolle un nuevo modelo de actuación cultural, social y garante frente a la importancia que debe tener el cuidado del agua en Yucatán”.
Además, propuso un programa estatal que una las acciones sobre cambio climático, medioambiente y cuidado del agua, siempre procurando que la sociedad sea activa para asegurar el cuidado del recurso hídrico de la entidad.
Edición: Emilio Gómez
El Pacífico sur es una de las regiones más vulnerables del mundo al calentamiento global
Afp
El apoyo mensual es de 9 mil 582 pesos, además de seguro médico del IMSS
La Jornada
Visión Intercultural
Francisco J. Rosado May
Las piezas son resguardadas por el INAH en el Laboratorio de Zooarqueología de Chetumal
La Jornada Maya