La lectura de “El principito”, de Antoine de Saint-Exupéry, se sumó este jueves a las actividades culturales por los 200 años de relaciones entre Francia y México, con una presentación a cargo de la ex senadora Beatriz Paredes en el Centro Cultural Olimpo, donde la obra sirvió como punto de partida para reflexionar sobre la imaginación, la amistad y los desafíos de la sociedad contemporánea.
La actividad formó parte del Club de Literatura Francesa 2026, cuya programación conmemora dos siglos de vínculos entre ambos países mediante encuentros dedicados a la literatura y la cultura francesa.
Durante la lectura, Paredes reivindicó la capacidad de imaginar como una de las cualidades que permiten a las personas comprender el mundo más allá de las preocupaciones materiales y de los convencionalismos que suelen imponerse en la vida adulta.
La ex senadora retomó pasajes en los que el principito cuestiona a quienes dedican su tiempo a sumar y acumular, pero no se detienen a contemplar una flor, mirar las estrellas o interesarse por los demás, una crítica que vinculó con la sociedad actual.
“Esta obsesión por acumular es muy dañina y me parece que México no se escapa a esa obsesión”, señaló.
Para la legisladora, la imaginación no es exclusiva de la literatura, sino una capacidad que ha permitido transformar la historia y construir conocimientos y obras como las ciudades mayas, cuyos avances matemáticos y arquitectónicos también mencionó durante su intervención.
Otro de los ejes de la lectura fue la amistad, representada en el encuentro entre el principito y el zorro, quien le enseña que crear lazos requiere tiempo y paciencia y que esos vínculos convierten a alguien en una persona única.
Consideró que la amistad permite reconocer y compartir las mejores cualidades de cada persona, además de ayudar a construir relaciones que contribuyan a mejorar la vida de quienes las establecen.
También relacionó la obra con el cuidado del medio ambiente, al advertir que la humanidad debe aprender a convivir con las flores y los animales para evitar que la Tierra se convierta en un lugar árido y desolado.
En la conversación posterior, compartió que leyó “El principito” por primera vez alrededor de los nueve años y que volvió a la obra durante la adolescencia, cuando comenzó a comprenderla de otra manera, antes de convertirla en una lectura recurrente.
La actividad, organizada por la investigadora Dalila Aldana Aranda, también abrió espacio para hablar de la inteligencia artificial y su relación con la creatividad humana.
Paredes rechazó considerarla una enemiga por principio y planteó que el impacto de estas herramientas depende de los fines para los que se utilicen.
Por ello, consideró necesario establecer compromisos éticos que orienten su desarrollo y aplicación, pues el desafío no reside únicamente en los avances científicos, sino en quién los utiliza y con qué propósito.
La lectura de “El principito” fue el inicio de la programación cultural conmemorativa de los 200 años de relaciones entre Francia y México, que contempla otras actividades cuya información puede consultarse en los canales oficiales del Ayuntamiento de Mérida y en el sitio Semana Cultural Yucatán.