Conmemoración del Primer Congreso Feminista

Van dos legislaturas pidiendo esclarecer violencia contra mujeres: Nancy Walker

María Briceño Cruz
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

14 enero, 2016

Ayer se conmemoraron 100 años de realizarse el Primer Congreso Feminista en Yucatán, organizado por un comité conformado de mujeres que deseaban ser tratadas con respeto y tener los mismos derechos que los hombres. Dicho Congreso fue auspiciado por el general Salvador Alvarado y organizado por Consuelo Zavala, destacada feminista que dirigía la organización.

La ceremonia conmemorativa fue inaugurada por Nancy Walker, activista en defensa de la equidad de género, quien recuerda la deuda histórica que se le debe a las mujeres sin olvidar que “seguimos siendo semillas y alimento”.

La conferencia de inauguración, El primer congreso feminista en Yucatán, 1916. Cien años después, estuvo a cargo de la doctora Piedad Peniche Rivero, quien compartió detalles del renombrado Congreso, así como detalles del contexto en el que vivían las mujeres yucatecas hace cien años.

El programa de inauguración del emblemático Congreso incluía poesía y números musicales para presentarles a 671 maestras, ya que a las mujeres sólo se les permitía estudiar la carrera en educación, afirmó la doctora Peniche Rivero, quien gustosa compartió que su abuela Piedad Carrillo Gil, y su bisabuela, estuvieron presentes en el Primer Congreso Feminista.

En entrevista, Nancy Walker opinó sobre el caso de homicidio de la joven Martha Eugenia: “lo que está pasando con este caso es la respuesta de lo que es todo un proceso de impunidad, de los diferentes tipos de violencia; la manera como los medios de comunicación lo describen, que si le pasó es porque se lo buscó, pero tiene que ver con todo el proceso que se ha llevado a cabo en Yucatán con respecto a la violencia a la mujer. En Yucatán, si tu marido te pegaba no era delito; pero bueno, ahora sí lo es; pero resulta que tenía que ser en reiteradas veces. Luego avanzaron aceptando que no importaba que sólo te haya pegado una vez. Después resulta que se les olvidó poner el feminicidio como delito grave, por lo que antes si pagabas fianza podías salir de la cárcel, ahora ya es delito grave. Es un largo proceso, finalmente, llevamos dos legislaciones pidiéndole al Poder Legislativo que esclarezca todo este proceso de tipificación y aparente justicia.

“Ahora nos estamos enfrentando a situaciones graves en tema de reducción de presupuestos, en todos los ámbitos, en cuestión de programas para mujeres universitarias, cuestión del instituto para las mujeres también; estamos viendo que lejos de ir en coherencia de nuestro contexto social, se reduce el presupuesto para prevenir estas desgracias”.

La catedrática Marta Lamas ofreció la conferencia magistral Balance del movimiento feminista y sus retos ante un repleto auditorio del Centro Cultural Olimpo. La también antropóloga recalcó que persiste la división sexual en el ámbito laboral, por lo que hay que reformular las cargas de trabajo y de ocio también.

“Para los hombres, tener un empleo, aunque no conlleve a malos tratos y tengan horarios complicados, se ven presionados a mantenerlos porque tener trabajo es signo de virilidad, mientras que a las mujeres tener trabajo representa una doble carga ya que se les exige también el mantenimiento y cuidado del hogar e hijos. El mandato cultural de género no sólo afecta a las mujeres, sino también a los hombres”, afirmó.

La activista recalcó la importancia de unir fuerzas entre los grupos feministas, ya que no sólo existe un tipo de feminismo. “Yo antes creía que sólo mi grupo tenía la razón, pero aprendí a dejar de verlas por bloques y que cada grupo tiene sus razones”. También señaló que las mujeres que han ocupado algún puesto en la política se han “masculinizado” en acción, no en aspecto, por seguir las reglas del grupo de poder en curso.

En entrevista para La Jornada Maya, Marta Lamas habló del panorama peninsular para las mujeres. “Hay todo un debate sobre la importancia que tuvo introducir el término feminicidio para caracterizar el tipo de muerte simplemente por ser mujer, pero hay casos en donde matan con violencia a las mujeres y no necesariamente es feminicidio. Me parece escandaloso”.