Incertidumbre para ciencia a tijeretazos

Para el gobierno no es prioridad la investigación

Texto y foto: Daniela Tarhuni
La Jornada Maya

Jueves 22 de septiembre, 2016

El panorama para 2017 no solo es sombrío, sino desolador y lleno de incertidumbre. Los recortes anunciados por Hacienda en días pasados en los rubros de Educación, Cultura y Ciencia se sentirán como nunca antes. Vayamos por partes: para Cultura se destinarán 10 mil 900 millones de pesos, 30.7 por ciento menos, comparado con los recursos asignados en 2016. El recorte a Educación, por más de 37 mil millones de pesos, significa una disminución del 15.1 por ciento, respecto al presupuesto de este año, y los recursos que del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología se proyectan en 27 mil millones de pesos, esto es 23.3 por ciento menos que lo aprobado en 2016, 35 mil 100 mdp.

Los recortes se han definido como brutales, ridículos e inadmisibles. Desde las posturas oficiales, 2017 será un año de “retos”, término “políticamente correcto”, que sustituye a crisis o problema.

Será un año de parálisis, de cero crecimiento.

El doctor Enrique Cabrero, director general del Conacyt, mencionó que uno de los rubros a sacrificar será la creación de nuevos Centros de Investigación. Habrá que ver qué otros sacrificios implica el reajuste presupuestal del Conacyt, en particular para los Centros Públicos de Investigación en la península de Yucatán: CIATEJ, CIESAS, ECOSUR, CICY y COMIMSA, y lo que sucederá con las sedes que se están estableciendo en la región: del CIMAT, del CIMAV y del CIDESI.

Desde la ya lejana administración de Vicente Fox se estableció como una obligación del Estado destinar al menos el uno por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país a la investigación científica. El año pasado Enrique Peña Nieto aseguró que para su administración era una prioridad alcanzar este monto de inversión. Queda claro que la las prioridades son otras.

Lecciones ciudadanas

El estudiante de la UADY Gustavo Humberto Vargas de los Santos, regresó a Mérida con una medalla de plata de la Competencia Iberoamericana Interuniversitaria de Matemáticas, celebrada en Manaus, Brasil, con el fin de incentivar el estudio de las matemáticas entre los estudiantes de una licenciatura.

Los participantes de Brasil, Costa Rica, Ecuador, Colombia, Argentina y México resolvieron problemas relacionados con conceptos básicos de teoría de números, geometría, combinatoria, cálculo diferencial e integral y álgebra. Acudieron varios equipos mexicanos: el conformado por jóvenes de la Olimpiada Mexicana de Matemáticas (al que pertenece Gustavo), de la Universidad Nacional Autónoma de México y un equipo más del CIMAT. La medalla de Gustavo no fue la única. México obtuvo cuatro medallas de oro, cuatro medallas de plata y tres de bronce. El sureste únicamente cuenta con la medalla de Gustavo.

El logro de Gustavo es exclusivamente suyo, pero la oportunidad de viajar y competir se logró gracias a las aportaciones de más de 70 personas, vía la plataforma de Fondeadora, aportaciones directas o en especie; al final, se pudo. Los apoyos institucionales, llegaron después, en días previos a la competencia.

No todos los estudiantes destacados han tenido la suerte de Gustavo: las opciones para muchos han sido endeudarse o caer en el desaliento y abandonar la vocación científica. Resulta paradójico que en diversos foros se siga mencionando que la ciencia y la tecnología son pilares del desarrollo económico y que los ciudadanos terminen financiado lo que corresponde a las instituciones.

Mérida, Yucatán

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