Decreto transgénico, por la biodiversidad

Resalta RZB la importancia de la miel para la economía de los mayas

Texto y foto: Paul Antoine Matos
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Martes 14 de febrero, 2017

Durante su primera visita oficial como gobernador a la Universidad Marista, Rolando Zapata Bello rompió el silencio con respecto al decreto que establece a Yucatán como zona libre de transgénicos, el cual se encuentra en controversia constitucional, a petición de la Presidencia de la República, ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Zapata Bello declaró: “expedimos este decreto pensando en motivos sociales, económicos; fundamentalmente en la protección de nuestro medio ambiente, para garantizar que la biodiversidad sea preservada”. También por la importancia de la miel para la economía de los mayas, agregó.

Sin embargo, consideró que el decreto, por sí sólo, es insuficiente, ya que también debe acompañarse con políticas públicas. “La realidad la transforma el ser humano con sus acciones y conducta, no sólo con normas”, manifestó.

“No únicamente emitimos este decreto, sino que trabajamos, a la par, con los instrumentos que nos da la investigación y los nuevos conocimientos, para impulsar la mayor rentabilidad de nuestros cultivos”.

Expresó que se trabaja con semillas mejoradas por selección, no modificadas genéticamente; así como con la variedad huasteca de la soya.

El maíz se trabaja con las semillas Chichén Itzá y Sac Bé, que desde hace cuatro años se entrega a los productores milperos, con rendimientos de 2.5 o tres toneladas por hectáreas, aseguró.

“Eso es cuatro veces más que con la semilla tradicional utilizada”. Mientras que la soya huasteca alcanza rendimientos superiores a los de los paquetes tecnológicos transgénicos, apuntó.

“Esa es la realidad. Eso es lo que se está haciendo, para nosotros es el camino. Estamos acompañando decretos con políticas públicas que incentivan a acciones populares para protección al medio ambiente”, enfatizó.

Aguas limpias

El acto en el que participó el mandatario, fue la inauguración de la planta de tratamiento de aguas residuales en la Universidad Marista. Consideró que la institución académica es “un ejemplo de congruencia” y “fuerza moral”, en especial por la carrera en Administración de Recursos Naturales –dirigida por Miguel Carbajal Rodríguez, colaborador de La Jornada Maya–, una “disciplina frontera en Yucatán”.

Afirmó que la Marista es “un aliado para la protección del ambiente”. El alcalde de Mérida, Mauricio Vila Dosal, coincidió con el líder político estatal, al señalar que su alma máter es “pionera y experta en temas de desarrollo sustentable”.

Miguel Baquedano Pérez, rector Marista, señaló que la carrera en Administración de Recursos Naturales fue “un atrevimiento más vigente que nunca”. Advirtió que llegará un momento en que el dinero sea insuficiente para salvar el medio ambiente.

La planta tuvo un costo de dos millones de pesos y tratará 30 mil litros de agua cada día, que serán usados para sembrar en la Marista.

De acuerdo con Sergio Leal Martínez, director de la comercializadora Planeta Verde, el proyecto que se trabajó es único en México porque es como un árbol, que tiene popotes que emulan las raíces para succionar agua y minerales.

La planta Puzzle Bruf funciona cuando se introduce en el reactor la materia orgánica a través de una bomba que succiona el agua, por el exterior del popote cruza el H2O y pasa por un pretratamiento de cloro, explicó.

Por ella se separan los coliformes fecales, materias orgánicas, grasas y aceites, desechos de la morgue, por lo que no logran cruzar por la membrana, indicó. Se aplica biotecnología en el sistema, para que las bacterias que se obtienen de la planta sean reutilizadas en papel, grasa e hidrocarburos.