Necesitamos héroes, pero de verdad

La lista es larga y se terminó el papel

Joana Maldonado
Foto: Valentina Álvarez Borges
La Jornada Maya

Lunes 17 de julio, 2017

Los ciudadanos hemos modificado el interés que nos motivaba un “buen líder” y, a cambio, buscamos un milagro, literalmente un héroe que nos resuelva la vida y la situación de nuestro país o estado, pues, de acuerdo a las expectativas, nuestras exigencias han cambiado, pero para mal.

La inmediatez de nuestra vida actual, ha afectado todos los espacios y la ciudadanía busca algo que no ha hallado en su propio gobierno. Un “algo” que de la noche a la mañana resuelva lo que socialmente nos es molesto, llamémosle pobreza, marginación, inseguridad, lo que sea.

Eso explicaría por qué las redes sociales y los “héroes” que se promocionan en ellas han ganado espacio, pues más allá de la cordura o de criterios racionales, éstos se hacen los dueños de la “verdad absoluta”. En tanto, las masas les creen en el mismo modo absoluto mediante un like o, aún más, a través de sus comentarios se vuelven “críticos”, los apoyan y, en casos extremos, hasta los bendicen para que sigan con su “lucha”.

Tengo que admitir que dicha situación es frustrante para quienes pensamos al inicio del furor de las redes sociales, que en materia política esto podría cambiar de alguna manera las conciencias colectivas y acrecentar la masa crítica en nuestro país y estado.

Asimismo, hemos desestimado nuestro propio pensamiento para adoptar los de otros, pensando que ello nos vuelve más justos y críticos, por lo que se ha empoderado a un sector colectivo que se autococibe como “líderes”, manipulando la “verdad absoluta” a su conveniencia.

El sociólogo Zygmunt Bauman, sostuvo un año antes de su muerte, en una entrevista para el diario español El País, que mucha gente usa las redes sociales “no para unir, no para ampliar sus horizontes, sino al contrario, para encerrarse en lo que llamo zonas de confort, donde el único sonido que oyen es el eco de su voz, donde lo único que ven son los reflejos de su propia cara”.

Y remata: “las redes sociales son muy útiles, dan servicios muy placenteros, pero son una trampa” ¡Vaya que tenía razón!

Podría citar muchos nombres que precisamente configuran al “héroe” que la sociedad cree que necesitar. Por ejemplo, uno que otro empresario que llama a la creación de autodefensas, uno que otro político que ha brincado de partido en partido hasta llegar a Morena, una presidente municipal que solo sostiene diálogos consigo misma por su fobia a la prensa... La lista es larga y se terminó el papel.

Chetumal, Quintana Roo
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