Aumento de explotación infantil por temporada alta: DIF municipal

Buscan crear campaña para que turistas y locales no fomenten la problemática

Eduardo de Luna
Foto: Especial
La Jornada Maya

Playa del Carmen, Quintana Roo
Miércoles 21 de marzo, 2108

Playa del Carmen es el destino turístico del país que mayores ingresos reporta a los órganos recaudadores de los tres niveles de gobierno, bonanza económica que ha colocado a esta ciudad en el centro de las miradas internacionales por su rápido crecimiento demográfico y el alto nivel de oportunidades de inversión. Paralelo a este desarrollo, la ciudad caribeña sufre de un fenómeno creciente de explotación infantil, evidente en la zona turística de Solidaridad.

Caminar por la Quinta Avenida a cualquier hora del día ofrece postales que contrastan con el glamour que ofrecen tiendas de marcas internacionales y hoteles de primer nivel. Niños en solitario o acompañados caminando con grandes bolsas que llenan de latas de aluminio para vender o entregar a algún adulto, señoras que, bebé en brazos, caminan horas bajo el sol por esta vialidad pidiendo dinero a los turistas, menores a medianoche ofreciendo pulseras en venta a los paseantes… los ejemplos son interminables.

A pesar de los esfuerzos del DIF de Solidaridad, la explotación infantil en Playa del Carmen va en aumento, según reconoció el director de esta instancia, Ismael Sauceda, quien anunció que se está considerando una campaña para visibilizar este problema y evitar que los turistas y locales apoyen este fenómeno que se incrementa en temporada alta.

“Desafortunadamente, hay adultos que traen a sus niños para ponerlos a trabajar en alguna actividad, ya sea vendiendo objetos o pidiendo dinero a la gente en las calles.

“Estamos realizando una campaña de concienciación para la población en donde vamos a colocar frases de publicidad en diferentes puntos de la ciudad para hacer conciencia a la gente que no le de a estos niños dinero y sobre todo que los denuncie cuando ellos vean a niños en las calles que son objeto de abuso, así se debe llamar, están explotando a los niños, no se debe hacer, los niños deben estar en la escuela o en casa con sus papás” señaló el director del DIF solidaridense.

La ausencia de operativos efectivos para contener este problema y canalizar a estos menores explotados a instancias en donde puedan ser apoyados tanto en educación como en nutrición por mencionar un par de rubros de asistencia social a los cuales tienen derecho universal debería ser prioridad para los gobiernos en la ciudad y Quintana Roo ya que la seguridad debe empezar desde el tejido social, según afirman varios especialistas.

“El niño en la calle representa un ingreso más para la familia, al quitarlo, ¿qué otra actividad se le deja a esa familia para poder aprovechar la afluencia de turistas así como otros comercios lo hacen? Alertar al turismo no basta ni es la solución, pocos pueden resistir al ver un niño en necesidad y eso también lo sabe la familia de los menores. Presentar opciones de comercio formal accesible que le permita a la familia obtener recursos y a la vez mantener a los niños en la escuela puede ser una opción. Tendría que ser más rentable a los ojos de la familia, es decir tomando en cuenta sus necesidades propias, el mantener a los niños en la escuela que sacarlos de ella, ya que hasta el momento la escuela puede representar más un gasto que un beneficio inmediato (aunque a largo plazo lo haya), así que estrategias de beneficios como los comedores escolares gratuitos pueden ser convenientes para la familia”, señaló la sicóloga Luz Alicia Aguirre Rosales.

Para la ciudadanía, los temas de explotación infantil deberían ser tomados con más seriedad debido a que existen ejemplos por todo el país los cuales no debieran replicarse en Playa del Carmen, ya que según Javier, originario de Guerrero y quien trabajó muchos años en Acapulco, son la raíz de la descomposición social que se vive en ese destino turístico del pacífico mexicano: “Los extranjeros llegaban a la costera o a la playa y había muchos niños que vendían conchitas o artesanías; estos puercos les ofrecían dinero por caricias y en poco tiempo, hasta un parque hay donde se reúnen los niños que se venden”.

En enero de 2017, las autoridades municipales de Solidaridad anunciaron que tenían detectados 80 casos, a los cuales se les daría seguimiento para sacarlos de la calle y ofrecerles las opciones disponibles por la asistencia humanitaria del DIF. Al momento, por lo menos una veintena de niños trabajadores han sido detectados en temporada alta, los cuales no han sido ubicados por la instancia municipal.