Proyectos energéticos mantienen el control de comunidades

Grupos de poder controlan aspectos técnicos y financieros sin informar a la sociedad: Ezequiel Zárate

Paul Antoine Matos
Foto: Archivo La Jornada Maya
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Martes 5 de junio, 2018

El antropólogo Ezequiel Zárate Toledo declaró que los proyectos energéticos, tanto en Yucatán como en México, a raíz de la reforma energética, se convirtieron en espacios para que los grupos de poder mantengan el control sobre las comunidades, sobre todo por la falta de participación y políticas de Estado para fomentar la información y el diálogo.

Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, en las jornadas Energía, Medio Ambiente y Sociedad, realizadas en el Cinvestav, Zárate Toledo declaró que en Yucatán “algunos proyectos aparentemente avanzan, se construyen”, pero otros tienen problemas sociales, como protestas que los atrasan.

“Se da el derecho a explotación a unos privados, lo cual genera problemas”, manifestó. Indicó que se piensa que las grandes infraestructuras energéticas es el único sistema que puede prevalecer, a pesar de que hay ejemplos en otros países donde los proyectos energéticos comunitarios se realizan.

Señaló que los ciudadanos están alejados de los aspectos técnicos y financieros de los proyectos y eso les impide el acceso a la toma de decisiones informadas. Mencionó que cuando se dan procesos violentos y alterados para establecer los parques eólicos o solares la sociedad reproduce esas conductas arbitrarias.

Manifestó que hay empresas que gobiernan las comunidades sin mediar con los habitantes, por la falta de intervención del gobierno.

Afirmó que no existe el debate energético, porque un grupo de poder controla los elementos técnicos y financieros sin informarlos a la sociedad, por lo que no se sabe ni de los costos ni de los efectos que tendrán los proyectos.

Cuestionó las consultas de la Secretaría de Energía, porque “son una pantalla y lentas”, además de que en sus resoluciones afirman que hay poblaciones, como Buctzotz, que no son indígenas, a pesar de que sí se consideran mayas.

Reconoció que no hay interés del Estado para fomentar una política pública que genere espacios de diálogo e información que den los elementos para ser parte de la transición energética.
Enfatizó en que se requiere de la intervención de la sociedad civil, con una discusión entre todos, para conocer y tomar decisiones con respecto a los proyectos energéticos.