El camino ancestral del tren maya

Más amenazas que beneficios

Otto von Bertrab
Foto: Facebook @manuelvelascoc
La Jornada Maya

Lunes 10 de diciembre, 2018

Durante el período clásico de los mayas, hace más de mil años, Calakmul y Palenque estaban conectados por comercio, lengua, alianzas, incluso conflictos y guerras. En aquella época de esplendor había muchas ciudades que compartían una cultura, que a su vez formaban un imperio. Las redes de caminos mayas se extendían desde Palenque hacia Toniná, Bonampak y Yaxilan, desde Calakmul la red se extendía hacia El Mirador, Uaxactun y Tikal, y varios centros poblacionales y ceremoniales ocultos en la selva.

Recientemente se han publicado resultados de investigaciones con radares satelitales mediante los cuales se ha revelado que desde lo que hoy es Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Belice, Guatemala y Honduras está saturado de centros arqueológicos aún sin explorar. La cantidad de información que estas futuras investigaciones pueden brindar es enorme.

Mega proyectos como el tren maya intentan rescatar la comunicación que existió entre los antiguos centros de gobierno y cultura, en particular en su paso desde Calakmul a Palenque. El trazo por donde se está planteando el nuevo tren en este segmento es un corredor escasamente poblado, por lo cual representa una de las áreas naturales más importantes del país, y en particular es parte de un corredor biológico que se extiende desde Centroamérica y permite que especies como el jaguar viajen hacia el interior de la península de Yucatán. Hoy en día, estos corredores son el área donde se registran más avistamientos de puma y jaguar en México, lo que significa que existen ecosistemas sanos con cientos de especies que cohabitan con los grandes felinos en estos extensos territorios. También está comprobado que la zona más importante de captación de agua dulce para la península de Yucatán es justamente esta.

Sin análisis de los detalles

En otros comentarios he halagado la función del tren maya y sus múltiples servicios sociales y atractivo turístico, pero hoy quisiera poner en duda el tramo que se pretende construir desde la Laguna de Bacalar, pasando por Calakmul y conectando con Escárcega, central de traslado donde la vía proveniente de Campeche se junta para el trazo final hacia Palenque. Este tramo es largo y prácticamente despoblado, seguramente será uno de los más costosos por su extensión y por la cantidad de precauciones que en el diseño se tendrán que tomar para proteger el enorme patrimonio natural y arqueológico. Creo que fue precipitado anunciar con bombo y platillo este mega proyecto, se nos vendió con gráficas y con una visión integral, pero sin un análisis de los detalles, lo cual es muy riesgoso. Como ejemplo tenemos el tren Toluca-Ciudad de México, que en seis años de trabajos no se han logrado concretar 80 kilómetros de vías por no haber contemplado todos los detalles que implican las obras de infraestructura de tales dimensiones e implicaciones sociales y ambientales.

¿Por qué hacer una vía a Palenque desde Bacalar si se está planteando otra desde Mérida hacia Palenque? Yo sé que pretenden hacer un circuito que beneficie lo más posible a las regiones, pero me parece que el tramo mencionado puede traer más amenazas que beneficios, tantos costos y conflictos ambientales y sociales que hagan que este largo tramo sea factible en este momento.

Mil 500 km de vías de tren de última generación es 15 veces más la distancia que pretendió el inconcluso tren Toluca-CDMX. Entiendo que los primeros pasos de la construcción será la vía existente Palenque-Mérida, y que simultáneamente se tendría que comenzar con el tramo tan requerido Cancun-Tulum que luego seguiría hacia Chetumal, pero el tramo más delicado, posiblemente inviable y de limitada aportación turística, es Bacalar-Escárcega. Los proyectistas y desarrolladores tendrán que hacer un alto y esperar estudios más detallados y precisos, no vayamos a destruir naturaleza y cultura ancestral por apresurarnos por cumplir una promesa de campaña.

Sé que los partidarios de la megaobra ya habrá dejado de leer este largo artículo, que quiero terminar añadiendo que: si hay una estación en Bacalar y otra en Escárcega, los turistas nacionales y extranjeros que quieran visitar el hermoso territorio intermedio lo pueden hacer a través de los caminos y redes de vialidades ya existentes, eso sí, con un modelo de ecoturismo sustentable y respetuoso con la naturaleza y las costumbres. El tren por sí no traerá más turistas, simplemente es una vía que permitirá una mejor movilidad en la zona, el pretender un circuito en muchos sentido termina siendo redundante. Mi sugerencia es que pospongan el tramo en cuestión y lo pasen como última fase del proyecto para no dejarlo inconcluso, no correr riesgos innecesarios y dar tiempo a un análisis detallado y profundo.

Cancún, Quintana Roo
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