Agencias de viajes boicotearían el traslado de turistas a Chichén Itzá

El gobierno de Yucatán incrementó de 242 a 480 pesos el costo

Carlos Águila Arreola
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Cancún, Quintana Roo
Miércoles 9 de enero, 2019

La Asociación Mexicana de Agencias de Viajes (AMAV) informó que podría boicotear el traslado de turistas a la zona arqueológica de Chichén Itzá si el gobierno de Mauricio Vila Dosal en Yucatán mantiene el alza en el costo de acceso a las ruinas.

En conferencia, Sergio González Rubiera, presidente en Cancún de la AMAV, agregó que se envió una carta al mandatario yucateco en la que se le emplaza a negociar porque la decisión unilateral –de acuerdo con turisteros de aquella entidad– afecta al sector, que tendría que absorber el costo porque los paquetes se venden hasta con un año de anticipación.

El empresario consideró que el incremento de precios –el doble para los extranjeros– para ingresar a Chichén Itzá “fue indiscriminado y exagerado”, y que la respuesta del gobierno yucateco, de aplazar la aplicación a partir del 1 de febrero, fue sólo una burla.

El gobierno de Yucatán incrementó de 242 a 480 pesos el costo a turistas extranjeros para acceder a la zona arqueológica, un aumento de casi el 100 por ciento. Con ello, el Patronato de las Unidades Culturales y Turísticas del Estado de Yucatán (Cultur) espera captar 300 millones de pesos anuales por entradas a las ruinas yucatecas.

“Es una aberración, inaceptable, ilógico y absurdo por varias razones, está bien fundamentada nuestra queja y molestia. La primera por el poco tiempo por el que se nos informa porque lo que no han entendido nuestros gobiernos, es que en turismo se pacta con mucho tiempo de antelación.

“Es una falta de respeto que tengamos que enterarnos por los medios de comunicación, que no haya una notificación oficial el gobierno del estado de Yucatán pese a que los principales clientes de Cultur somos nosotros. Las agencias de viajes de Cancún, Riviera Maya y Cozumel generamos entre 70 y 75 por ciento de los turistas que visitan, sólo Chichén Itzá.”

Agregó que apenas hace unos días empezaron a circular algunos oficios en los que dan cuenta que a partir del 1 de febrero va a haber un aumento e incluso invitando a las agencias a que hagan prepagos; “es una falta de respeto; mereceríamos que viniera alguien de Cultur a hacer una negociación porque sin nosotros no podría sobrevivir”, consideró el empresario.

El tercer motivo por el que se rechaza el incremento “es por la pésima calidad de servicio que ofrece el parador de Cultur. Si ellos hubieran invertido en infraestructura y tuvieran accesos nuevos, mejorados, remodelados y con eso justificaran el aumento, nosotros lo entenderíamos y podríamos llegar a alguna negociación”.

Comentó que en el caso de los alemanes –y con los cruceristas–, uno de los principales mercados para la península, los contratos y precios están impresos hasta noviembre de 2019, lo que significa que hoy, si hubiera una alza como la que se pretende en Yucatán, las agencias de viajes y operadores tendrían que absorber las pérdidas y el visitante no aceptaría un aumento de última hora.

“Un aumento pequeño, como el que está promoviendo el INAH, que son cinco pesos, no hay problema, se puede absorber, o aumentos de 10 por ciento, tienen una ligera afectación, pero sigue siendo razonable, pero un alza de ciento por ciento, más el aumento del INAH, se vuelve inviable.”

En ese sentido, Sergio González apuntó que la industria turística requiere de incentivos y no de obstáculos, y emplazó al gobierno de Yucatán a reconsiderar y negociar de forma seria, responsable y conveniente; de lo contrario, “recurriríamos al boicot porque nos veríamos en serias dificultades para comerciales los sitios arqueológicas de Yucatán y promocionarían los de Quintana Roo como Tulum y Cobá, menos importantes que Chichén”, reconoció.