Profesores se unen a protestas en Hong Kong

Policías reinciden en reprimir las manifestaciones

Texto y foto: Ap
La Jornada Maya

Hong Kong
Viernes 17 de agosto, 2019

Miles de maestros marcharon el sábado hasta la residencia oficial de la jefa ejecutiva de Hong Kong en el inicio de otro fin de semana de protestas en el territorio semiautónomo chino.

Una multitud se concentró en una plaza pública del distrito financiero de la ciudad antes de dirigirse, por un tramo cerrado al tránsito, a la Casa de Gobierno con carteles con el lema "Protejan a la próxima generación" y paraguas para protegerse de los aguaceros intermitentes.

Los profesores ataron lazos blancos a una cerca metálica próxima a la Casa de Gobierno como muestra de su apoyo a los manifestantes que tomaron las calles a principios de junio, muchos de los cuales son estudiantes. El ejecutivo debería responder a las demandas de los inconformes y dejar de emplear lo que calificaron de violencia policial para dispersar las protestas que ocuparon las calles y rodearon y causaron desperfectos en sedes gubernamentales, agregaron.

Las autoridades de Hong Kong desplegaron a policías antidisturbios para reprimir a los manifestantes prodemocráticos bajo el argumento de que se estaban congregando ilegalmente después de que finalizara una marcha de protesta que sí fue autorizada.

Los manifestantes se reunieron frente a una comisaría de policía el sábado por la noche, donde arrojaron huevos a los policías que vigilaban la entrada y los molestaron con apuntadores láser. Los agentes antimotines formaron una fila en una calle cercana, golpeando sus porras contra sus escudos mientras comenzaban a marchar.

Sin embargo, para entonces, la mayoría de los manifestantes ya se habían dispersado en el distrito densamente poblado de Mong Kok de Hong Kong, dejando a los policías frente a los residentes locales furiosos, quienes les gritaron que se fueran mientras los acusaban de pertenecer a pandillas delictivas.

Los manifestantes habían participado en una marcha de protesta aprobada el sábado anterior, pero cuando llegó a su término continuaron, animados por simpatizantes que tocaban las bocinas de sus autos y levantaban los puños.

La policía de Hong Kong ha realizado operaciones similares en las que disparó gas lacrimógeno.

Esta semana, la policía paramilitar china realizó ejercicios al otro lado de la frontera, en la ciudad de Shenzhen, alimentando las especulaciones sobre su posible movilización para sofocar las protestas. El sábado pudo verse a agentes entrenando en el interior de un estadio deportivo, con decenas de camiones verde militar y otros vehículos estacionados en el exterior.

La policía de Hong Kong, por su parte, dijo que es capaz de controlar las movilizaciones.

"Puedo decirles que estamos seguros de que la policía tiene capacidad para mantener la ley y el orden", dijo Yeung Man-pun, comandante del distrito de Kowloon City, al ser preguntado el viernes por un posible despliegue de las fuerzas de seguridad de la China continental.

Más tarde hubo una marcha progubernamental.

"Aunque todos tenemos miedo a ser detenidos, tenemos que seguir adelante", dijo Minnie Lee, una trabajadora de logística de 31 años que marchaba por Kowloon. "Estamos luchando por la democracia y por nuestros derechos. No estamos haciendo nada malo. Si paramos ahora, las cosas sólo empeorarán".

Un grupo prodemocracia que ya organizó tres marchas multitudinarias por el centro de la ciudad desde junio, preparó otra para el domingo en Victoria Park.

Las demandas del movimiento incluyen la renuncia de la jefa ejecutiva del territorio semiautónomo chino, Carrie Lam, elecciones democráticas y una investigación independiente sobre el uso de la fuerza policial.