Un grito verdadero

La Resaca 2.0

Normando Medina Castro
Foto: Cuartoscuro
La Jornada Maya

Jueves 19 de septiembre, 2019

A la vista de todos, el Grito de Independencia fue una conmemoración que marcó distancia con el pasado de abusos, fortaleció el patriotismo y mostró verdadera comunión entre el pueblo y su Presidente, con genuina esperanza y algarabía popular, lejos de los lujos y derroches cortesanos acostumbrados por los anteriores mandatarios de la nación.

En el balcón del Palacio Nacional no estuvieron más que Andrés Manuel López Obrador y Beatriz Gutiérrez Müller, vestidos con sobriedad republicana, sin lugar para más familiares, ni amigos, ni colaboradores, ni los notables de las élites que acudían a lucir su opulencia al pueblo empobrecido.

El zócalo de la Ciudad de México lució lleno de gente de todas las edades, familias enteras que acudieron a celebrar, e hicieron suya, la fiesta de conmemoración del inicio de la lucha por la Independencia de México tras trescientos años de coloniaje español.

La arenga presidencial con sus veinte vivas, convocaron la unidad nacional, enaltecieron el orgullo y la pertenencia a nuestra cultura multicolor, fuerte y rica en su diversidad, y dejaron la sensación de un país fuerte y sólidamente liderado. Las voces espontáneas de la multitud lo corroboraron como una sola voz con el “sí se pudo, sí se pudo” y luego el grito de las miles de gargantas que no dejó lugar a dudas: “no estás solo, no estás solo, no estás solo”.

Pocos, cada vez menos, con su envidia , su rencor y sus intereses afectados, que los corroe y los aísla de un México que ha cambiado y cuya realidad se niegan a entender, publicaron cosas que cada vez, parecen más absurdas, precisamente por ese alejamiento.

Los agoreros del desastre no tienen fundamento en la realidad que, incluso ven medios internacionales. El New York Times publicó en su edición del 13 de septiembre en la opinión de Viridiana Ríos, un artículo muy puntual denominado AMLO, el monstruo que no existe, en el que afirma que “el miedo que existe en algunos círculos hacia las políticas económicas del Gobierno de México es injustificado”.

La analista política, que también es profesora asistente del Departamento de Gobierno de la Universidad de Harvard, apunta que López Obrador en su discurso parece un líder radical, pero en sus acciones es macroeconómicamente un jefe de Estado responsable, lo cual se refleja en el paquete económico 2020. “No aumenta el gasto público de forma imprudente, ni la recaudación de forma agresiva”.

La reforma político-electoral de Quintana Roo, legislada por la XV Legislatura en 2017, rompió con las formas elementales de civilidad y equidad al no ponerla en vigor durante su periodo. La ambición impidió que desaparecieran la Gran Comisión como máximo órgano del Congreso del Estado para dar paso a la Junta de Gobierno y Coordinación Política, que establece que debe ser presidida por cada una de las tres principales fuerzas políticas.

La XV Legislatura tuvo como presidente de la Gran Comisión al panista Eduardo Martínez Arcila, quien preparó todo a su favor para que la Reforma Político-Electoral entrara en vigor junto con la XVI Legislatura, y con eso desaparecer la Gran Comisión y además mantener un blindaje con el órgano de control interno designado por los mismos diputados panistas-perredistas.

Es absurdo que las leyes electorales de Quintana Roo permitan la relección de diputados de representación proporcional, que en sentido estricto, nadie votó por ellos. Martínez Arcila no sólo presidió la Gran Comisión de la XV Legislatura los tres años, sino que se religió en la XVI Legislatura como diputado del PAN de representación proporcional, y además es el coordinador de la bancada panista.

Cada vez es mayor el rechazo de la población a los diputados plurinominales. El Congreso del Estado está compuesto por 15 diputados de mayoría relativa y 10 de representación proporcional.

Los quintanarroenses votaron para que sean diputados de la XVI legislatura 6 Morenistas: Alberto Batun Chulim, Reyna Durán Ovando, Erika Castillo Acosta, María Fernanda Trejo Quijano, Euterpe Gutiérrez Valasís y Linda Cobos Castro. Por 3 del PT: Hernán Villatoro Barrios, Ana Pamplona Ramírez y Roberto Erales Jiménez. Por 2 del PAN : Atenea Gómez Ricalde y Roxana Lilí Campos Miranda. Por 2 del PVEM : Tyara Scheleske de Ariño y Erick Gustavo Miranda García. El PRI sólo tuvo un diputado votado por la gente: Carlos Hernández Blaco. El PRD también tuvo un solo diputado votado por el electorado: Pedro Pérez Díaz.

Con aritmética simple, los ciudadanos votaron por 11 integrantes de la Alianza formada por Morena, PT, PVEM, de un total de 15 distritos. El PAN y el PRD aliados del gobernador Carlos Joaquín sólo obtuvieron tres diputaciones votadas por la gente. Aunque hay que señalar que el PRI y su único diputado votado, Carlos Hernández Blanco es aliado de facto. Las cuentas y operaciones para que el órgano electoral quintanarroense asigne las 10 diputaciones plurinominales y las valide el Tribunal Electoral estatal, son otro cosa.

Se formaron dos bloques originalmente: Morena-PT-Verde con 15 diputados y PAN-PRD-PRI-MC-MAS con un total de 10 escaños. Cuatro morenistas de la línea de un diputado federal del mismo partido guinda, de entrada, resquebrajaron el bloque. En el colmo de la desfachatez, el panista Eduardo Martínez Arcila, acusado de malos manejos de recursos para ayuda social en la XV Legislatura, fue seleccionado, con apoyo de integrantes del ex bloque morenista, para presidir en la XVI, la comisión anticorrupción. Las miras están en los cañonazos y en las alianzas enfocadas a la sucesión. El gobernador Carlos Joaquín, dentro de sus aliados públicos PAN-PRD, no parece tener candidato con posibilidades de ganar. Entre los guindas hay un diputado federal y una presidente municipal visibles para también recibir el apoyo del mandatario, aunque a estas alturas, con la cultura del “tapado” uno no puede saber a ciencia cierta.

En fin, son cosas que pasan en nuestro país y en nuestro caribeño estado.

¡Hasta la próxima!

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