En Campeche aumenta demanda de atención a salud mental

Muchos de los reportes son por prevención

Jairo Magaña
Foto: Google
La Jornada Maya

San Francisco de Campeche
Jueves 10 de octubre, 2019

De 2005 a la fecha, el Hospital Psiquiátrico de Campeche pasó de atender a 5 mil pacientes a atender en promedio a 11 mil campechanos por cuadros de estrés y trastornos por ansiedad en su mayoría; esto en los últimos tres años.

Saúl Arroyo Rodríguez, director del Hospital Psiquiátrico, entre 60 y 70 por ciento de los pacientes que llegan a solicitar ayuda lo hace por los padecimientos mencionados, además de cuadros de depresión aguda; en menor número están los “pacientes agudos”, a quienes se atiende por esquizofrenia o epilepsia. Completan la cifra quienes han intentado suicidarse. Al respecto, el facultativo destacó que hay una Ley de Salud Mental vigente en la entidad, publicada en el Diario Oficial del Estado en junio del año pasado, pero hay que trabajarla para que sea óptima.

En dicha norma, abundó, no se contempla la responsabilidad de las autoridades en cuanto a la atención y los primeros respondientes de los reportes a los números de emergencia; mucho menos especifica alguna sanción administrativa a aquellos familiares que no son responsables de estos, pues es claro el fenómeno de ya no hacerse responsables de los pacientes.

En la ciudad hay dos casos específicos, dos personajes que dan de qué hablar por lo menos tres veces a la semana; una mujer conocida como La Sirena, quien sufre ataques de esquizofrenia además de trastornos que son tratados constantemente cada que hay reporte, pero la dejan con sus familiares y más tarda en recibir atención médica y quedar nuevamente en condiciones de interacción social, que en regresar porque sus familiares ya la dejaron salir de su vivienda nuevamente.

A ella la conocen por deambular desnuda por la ciudad, por encontrar tomas de agua y bañarse por completo en glorietas, por lo que la reportan, y cuando llega la policía la mujer se torna agresiva. Según la Ley de Seguridad Pública y el Código Penal del estado, habría que detenerla por agresiones a la autoridad, pero dadas sus condiciones, los agentes deben esperar a personal de la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Campeche (Codhecam), para aplicar cualquier protocolo.

También hay un hombre con ataques esquizofrénicos. Éste deambula por toda la ciudad, realiza sus necesidades fisiológicas en donde sea, sin tener conciencia de lo que hace, y peor aún, a veces es agresivo con los ciudadanos.

En ambos casos, destacó el funcionario, se canaliza a los pacientes con sus familiares, incluso éste último es peculiar, pues el contacto es de Escárcega; lo trasladan a ese municipio luego de darle tratamiento médico y hacerlo entrar en razón, pero más tardan en atenderlo que en volverlo a encontrar deambulando en Campeche. Muchos de los reportes son por prevención, pues cuando sufre algún ataque epiléptico tiende a caminar a media calle.

El médico refiere que aumentaron los cuadros de estrés, depresión severa y trastornos de ansiedad, todos provocados por diversos factores sociales como la situación económica personal y del país, el desempleo, la salud, e incluso la migración de personas de países con mayores problemas que los que viven los campechanos y que minan a los vecinos del nuevo extracto social.

Reto a sistema de Salud

Respecto a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) a fin de eliminar los hospitales siquiátricos, Arroyo Rodríguez manifestó que poco a poco el Sector Salud ha ido evolucionando y este proceso ha traído mejoras en el tratamiento y la atención médica a los ciudadanos, por lo que la posible eliminación del nosocomio a su cargo no debería ser como tal, sino transformar la infraestructura y mejorar las condiciones de atención a la salud mental.

Refirió que ha replicado la sugerencia de la OMS en diferentes reuniones y congresos médicos, sobre todo para aquellos que reniegan mejorar su funcionamiento, pero en los demás, es un tema que debe seguir trabajándose.

Por lo pronto, subrayó, la Ley de Salud Mental también deberá evolucionar con las nuevas tendencias que observen en los pacientes de Campeche, sobre todo cuando hay migración al estado y quienes llegan requieren otro tipo de atención.