Desigualdad social, detonante de violencia contra mujeres en Yucatán

Sur de Mérida, zona vulnerable por pobreza, carencias económicas, alcoholismo y consumo de drogas

Abraham Bote
Foto: Enrique Osorno
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Miércoles 20 de noviembre, 2019

La desigualdad social es un detonante de la violencia de género, pues en las zonas más vulnerables, marginadas y con mayor pobreza, como el sur de Mérida, es donde hay más alcoholismo, lo que contribuyen a que se generen diferentes tipos de violencia contra la mujer, subrayó Reyna Contreras Canto, jefa de departamento de Desarrollo de las Mujeres en Comunidades con Perspectiva de Género del Instituto Municipal de la Mujer.

La sicóloga participó este 20 de noviembre en la actividad Juntas contra la violencia, con mujeres del Instituto de la Mujer, en la colonia Emiliano Zapata Sur, como parte de las acciones por el Día Internacional de la no violencia contra la mujer.

Contreras Canto explicó que el motivo por el cual se decidió acercar los servicios del instituto al sur de la ciudad es porque, de acuerdo con un diagnóstico que realizaron, se detectó que era una zona vulnerable, donde existen pobreza, carencias económicas, consumos de alcohol, drogas, y esto tiende a hacer un detonante más para el ejercicio de las violencias de género.

Asimismo, en el año que lleva esta sede sur, indicó que han detectado que todavía hay mujeres que no se acercan a los servicios porque prevalecen ciertas creencias de que la violencia que sufren es algo privado, es decir, está normalizada y naturalizada. “Consideran que es su cruz y es lo que les tocó vivir, y que les toca aguantar por sus hijos”, indicó.

Aunado a lo anterior, en esta zona siguen marcados los roles de género, donde la mujer sólo se queda en la casa mientras el hombre sale a buscar los recursos, a diferencia de otras partes donde las mujeres se involucran en el mercado laboral, aunque no quiere decir que también vivan una situación de violencia.

Por otro lado, la experta reconoció que vivimos en un sistema que propicia una violencia estructural y cultural contra las mujeres, que mantiene ciertas ideas y roles, por ejemplo, en el ámbito laboral se suelen contratar más hombres porque no quieren invertir en crear guarderías en los centros laborales, sin embargo, les es más fácil y económico pagar un sueldo. “Se espera que las mujeres se queden al cuidado de los hijos y que contratarlas representaría ausentismos laborales, por eso no se nos suele contratar”, indicó.

Entonces, dijo que se tiene que cambiar estas ideologías y la parte conservadora que tiene el estado, incluso cómo influye la religión, ya que se termina culpabilizando o responsabilizando a las mujeres de la propia violencia que sufren.

Por eso, con esta sede sur se busca que las mujeres se informen, que vean que hay formas diferentes de relacionarse y encuentren ayuda a su situación, además de otros servicios de sicología o asesoría jurídica.

En el espacio acuden mucho por situaciones de violencia silenciosa: la sicológica y por física y económica. Al mes en este sede atienden a alrededor de 80 mujeres.

En el evento se les enseñó a las mujeres la importancia del Día internacional de la no violencia contra la mujer, que se conmemora el 25 de noviembre para visibilizar la problemática de violencia, y que sepan que hay soluciones y apoyo por parte de las autoridades.