Familiares de desaparecidos celebran Navidad en Reforma

Llaman a hacer conciencia de que en el país nadie está exento de sufrirlo

Fernando Camacho Servín
Foto: Víctor Camacho
La Jornada Maya

Ciudad de México
Sábado 7 de diciembre, 2019

En pleno Paseo de la Reforma, familiares de personas desaparecidas realizaron una ceremonia para conversar nuevamente con sus seres queridos, invocándolos a fin de no pasar la Navidad sin ellos.

Como han hecho durante toda la semana, integrantes de diversos grupos de búsqueda de víctimas de desaparición se movilizaron hoy en la Ciudad de México para llamar la atención de autoridades y ciudadanos sobre el drama que viven y hacer conciencia de que en el país nadie está exento de sufrirlo.

En esta ocasión instalaron una mesa en la glorieta del Ángel de la Independencia donde colocaron regalos y una cena de Navidad. Ahí, en una ceremonia íntima y emotiva, se sentaron con siluetas de cartón que llevaban pegada la foto de sus hijos e hijas, hermanos o esposos.

Al final, fundidos en un abrazo, los familiares de los ausentes se dieron permiso de cantar, darse ánimos, reír un poco, y preparar las siguientes jornadas en busca de sus seres queridos.

Doña Rosaura Magaña Rivera pudo platicar así con su hijo Carlos Eduardo Amador Magaña, quien desapareció el 13 de junio de 2017, cuando un grupo de supuestos agentes de la Fiscalía del estado de Jalisco se lo llevó a él y a tres personas más en la ciudad de Tlaquepaque, sin que hasta la fecha se sepa de su paradero. “Este acto simbólico es muy doloroso, pero es lo que vive uno y la familia. Las navidades ya no son las mismas; no hay ese entusiasmo y ese espíritu navideño porque hay una silla vacía. Para mí, esto significó que todo el mundo se entere de que no estamos locas, o que si lo estamos es porque traemos el corazón y el alma rotas”, dijo.

Para María Teresa Valadez Kinijara, quien busca a su hermano Fernando, desaparecido el 11 de agosto de 2015 en Guaymas, Sonora, esta cena representó “transportarse en espíritu con todos los que no están con nosotros. Pero en espíritu y en corazón estuvimos con ellos. Se siente bonito y triste a la vez; son sentimientos muy encontrados”.