La esperanza muere al último

La famosa consulta para la construcción del Tren Maya resultó una farsa que ni la ONU aceptó

Jesús Hernández Martínez
Foto: Fernando Eloy
La Jornada Maya

Martes 14 de enero, 2020

Los quintanarroenses pueden estar inconformes, descontentos, enojados o puede afectarles otra molestia pero mantienen la esperanza de que este año será mejor que los anteriores con el inicio de los trabajos del Tren Maya y el mantenimiento de algunas prerrogativas de la Zona Libre, aunque estas últimas las utilizan unos cuantos.

Ya no retornará en este año el régimen total de Zona Libre, no está en los programas oficiales. Pero a fin de cuentas, como dice el dicho; la esperanza muere al último y la de los quintanarroenses pudiera comenzar a concretarse en éste y los próximos años.

A Quintana Roo, sobre todo al sur –pues el norte vive bien del turismo– se le ha ofrecido muchas cosas entre las que destacan las dos citadas; además la creación de un Recinto Fiscalizador, la llegada de la Secretaría federal de Turismo, la vuelta total del régimen de Zona Libre con la disminución del IVA y otras para mejorar su economía deprimida desde hace décadas, que no han llegado y la espera se alarga.

Oficialmente se prolongarán por otros años algunas prerrogativas fiscales para varias mercancías extranjeras, pero éstas las aprovechan unos cuantos. El régimen total de Zona Libre no retornará a Quintana Roo en este año.

De hecho ninguna de las obras anunciadas por el Presidente, desde que era candidato, se ha concretado. Algunos empresarios empiezan a verlas como difíciles e inviables, La famosa consulta para la construcción del Tren Maya resultó una farsa que ni la ONU aceptó y, al parecer, ya no se realizará con el apoyo de la iniciativa privada, sin embargo, sigue siendo la más grande de la actual administración federal que ya lleva un año de gestión. El Tren Maya, al menos que cambie su ruta no beneficiará directamente a la capital quintanarroense.

La Jornada Maya ha publicado varias notas que se refieren a las ofertas de AMLO y que beneficiarán directa o indirectamente a Chetumal: el retorno del régimen de Zona Libre, la llegada a esta ciudad de la Secretaría de Turismo, la creación del Tren Maya y la apertura del Recinto Fiscalizador. Ninguna se ha concretado y este año podrían iniciar.

Tal vez algunos de esos proyectos deben pensarse más de dos veces; el retorno a Quintana Roo, o solo a la región de Chetumal, del régimen de Zona Libre ya no sería como antes pues las condiciones económicas del país han cambiado; a la construcción del Tren Maya muchos lo descalifican, al traslado de la ciudad de México a Chetumal de la Secretaría de Turismo sus trabajadores se opusieron, y el Recinto Fiscalizador debió construirse junto a las oficinas de la Aduana en la frontera con Belice y no en la ciudad industrial de Chetumal.

Desde que inició 2020, al parecer representantes del Tren Maya realizaron un conteo de taxis con cajuela amplia, que harían en toda la región, que llevarían de sus sitios de origen a los trabajadores que realicen diversas labores en esa obra que, según algunos interesados, ocuparía mano de obra local, del resto del país o el extranjero. Según algunos planes ocuparían parte de las vías tendidas, sería de los más modernos y otras características que aún no se dan a conocer públicamente. En los primeros meses de este año se dirían oficialmente las adjudicaciones de cada obra y el Presidente dará el “banderazo” para comenzar la obra que, según la historia, inició el 15 de diciembre de 2018 cuando López Obrador acudió a un ritual a la Madre Tierra en Palenque.

En días pasados, el Instituto Tecnológico de Chetumal (ITCH), anunció la posible creación de Ingenierías afines a ese medio de transporte. Es decir, aun con alguna incredulidad, los varones y mujeres en edad de trabar esperan en este año buen empleo.
Sea como sea, venga lo que venga, como se dice arriba; la esperanza…muere al último.

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