Persiste discriminación y despidos de mujeres embarazadas en México

A la semana en promedio despiden a dos mujeres por esta situación: Conapred

Abraham Bote
Foto: Reuters
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Domingo 10 de mayo, 2020

“Al día de hoy las mujeres, independientemente de su estado civil o estructura familiar, siguen siendo despedidas por estar embarazadas”; afirmó el Consejo Nacional para Prevenir La Discriminación (CONAPRED).

Pues según ha documentado, entre enero de 2011 y marzo de 2020, el Conapred recibió un total de 723 quejas y reclamaciones calificadas como presuntos actos de discriminación relacionados con el despido por embarazo, es decir que cada semana despiden en promedio a dos mujeres por estar embarazada en el país.

En el contexto del Día de la Madre, el organismo expresó su preocupación debido a la persistencia de despidos por embarazo en centros de trabajo en el país, y llamó a empleadores a desterrar esta “conducta ilegal”.

“Celebrar el 10 de mayo a las mujeres que son madres también significa respetar los derechos de quienes deciden tener hijas o hijos”, señaló el Conapred en un comunicado.

De acuerdo con la dependencia el 90 por ciento de las más de 700 quejas quejas y reclamaciones calificadas como presuntos actos de discriminación relacionados con el despido por embarazo fueron por parte de empleadores/as particulares.

Las mujeres señalaron afectaciones en su derecho a un trato digno, a la protección de la maternidad, a la igualdad de oportunidades y de trato, a una vida libre de violencia y a la seguridad social. Las entidades federativas donde más se reporta esta forma de discriminación son Ciudad de México, Estado de México, Jalisco, Nuevo León y Guanajuato.

“El trabajo forma parte de los derechos reconocidos como inherentes a todas las personas, por lo que restringir y negar el acceso a éste a una mujer por su condición de embarazo o por ser madre, la violenta de manera directa, injustificada e ilícitamente, pues como consecuencia se enfrentan a condiciones precarias que les impiden continuar la realización de sus proyectos de vida en condiciones de igualdad y dignidad. Esto incluye formar una familia con el número y espaciamiento de hijas e hijos que se decida”; señaló.

El proceso por el que las mujeres se ven forzadas a transitar se encuentra inmerso en diferentes formas de agresión y violencia que trastocan aspectos más allá de lo laboral. La humillación, denigración, la agresión sicológica y física son algunas de las acciones más comunes que enfrenta esta población por la única razón de haber decidido de manera libre y voluntaria ejercer su derecho a la maternidad y a la familia.

Aunado a esto, según revela la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh), entre 2011 y 2016, a 13 por ciento de las mujeres de 15 años y más que han trabajado o solicitado trabajo les han pedido el certificado de no gravidez como requisito para su ingreso al trabajo, las despidieron por embarazarse, no les renovaron su contrato o les bajaron el salario o prestaciones.

Por otro lado, el consejo indicó que el avance de la perspectiva de género en la legislación y políticas públicas nos puede inducir a pensar que mujeres y hombres acceden a los derechos laborales en igualdad de condiciones, “lo cual es falso”;

Por este motivo, presenta analiza y desmonta algunos de los principales mitos en torno al embarazo, la maternidad y las responsabilidades familiares.

Por ejemplo, señaló que en nuestro país existe un marco normativo dirigido a la protección de la maternidad en el ámbito laboral. México tiene la obligación internacional de establecer leyes y políticas públicas alineadas con los derechos humanos, entre ellos, el derecho de cualquier persona a ejercer su maternidad y paternidad, así como al trabajo de manera paralela, mismos que se encuentran contemplados, entre otros, en la Constitución,la Ley Federal del Trabajo, la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, el Código Penal Federal y la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado

Por último, hace un “llamado a quienes conducen los centros de trabajo públicos y privados en el país para que den cumplimiento a las leyes no discriminatorias y se sumen a la construcción de un México incluyente”.

Recomendó “abstenerse absolutamente de solicitar pruebas de embarazo para decidir sobre contrataciones y ascensos”.

Así como preguntar a las candidatas si están embarazadas durante las entrevistas laborales ni en las solicitudes de contratación y prevenir y sancionar de manera estricta el acoso laboral hacia mujeres embarazadas.

“Ofrecer y promover que los hombres tomen licencias de paternidad, para que sean corresponsables de cuidado de sus hijas e hijos”.

Edición: Elsa Torres