Investigaciones tienen registrados tres naufragios en esta zona, que fue ruta comercial entre España y los puertos de la entidad, Veracruz y La Habana, entre los siglos XVI y XVIII

Se han descubierto anclas, objetos de artillería, como cañones, y fragmentos de piezas de cerámica

Otro de los atractivos del lugar es una gran mancha de mercurio en forma de media Luna


La Jornada Maya
Cayo Nuevo es un arrecife coralino localizado en la zona conocida como Banco o Sonda de Campeche en la Plataforma Continental Mexicana, a unas 150 millas náuticas al noroeste de la ciudad y puerto de esa entidad, y a 145 al noroeste de Progreso, en Yucatán.

Este lugar es riquísimo en bellezas naturales y un cofre de misterios para la navegación, pues se han hallado vestigios de naufragios antiguos.

Los primeros trabajos de arqueología marítima en este sitio se realizaron de 1979 a 1983, reuniendo especialistas en la materia para la identificación, registro y recuperación de objetos relacionados con esos accidentes.

La extensión del sitio va de 630 metros de norte a sur y, de este a oeste, 270 metros aproximadamente. Tiene una peculiaridad que enamora: en su superficie rocosa-arenosa hay una apariencia de agua gris, que es nada más y nada menos que mercurio.

La mancha tiene forma media luna y en la parte sureste un afloramiento de coral de forma longitudinal. En la parte noroeste se distinguen varias rocas que emergen entre 30 y 60 centímetros de la superficie del agua.

En el arrecife predomina el coral cuerno de alce, hay peces lora, ardilla, ángel, jurel, robalo y barracuda. El fondo está compuesto por arena, coral y coral muerto, bañado por aguas transparentes y templadas.

En esas aguas se depositan también los restos de barcos que naufragaron en los siglos XVI y XVIII. La zona marítima fue elegida como parte de la ruta comercial entre España y los puertos de Veracruz, Campeche y La Habana.

De acuerdo con especialistas de la Subdirección de Arqueología Subacuática de la Península de Yucatán e informes sobre trabajos arqueológicos marítimos, así como estudios de prospección arqueológica y recuperación de elementos de un naufragio del siglo XVI y otros reportes de Pilar Luna Erreguerena, pionera de estas investigaciones en México, se plantean al menos tres naufragios.

Cañones y otras curiosidades

En la parte sur del arrecife, se localiza el sitio denominado CN-I, a una profundidad de 40 metros. Ahí fueron hallados un ancla y tres cañones de hierro, así como uno de esos objetos de bronce, que data de 1552. Además, se encontraron fragmentos de cerámica, restos de roca de lastre y metal, entre los que esta un conjunto de alfileres de bronce, una porta vela de hierro y una bala de cañón de hierro fundido. Todos estos objetos aportan elementos para señalar que el accidente ocurrió a mediados del siglo XVI.
El segundo sitio, CN-II-CARRON, se localiza en el lado noreste, a una profundidad máxima de 15 metros. En este lugar fueron localizados 24 cañones de hierro de distintos tipos y, por lo menos, de dos tamaños diferentes, dispersos en un área de 70 metros. Entre otros elementos se hallaron tres grandes anclas de hierro, fragmentos de lámina de plomo –posiblemente del recubrimiento del casco del navío–, más de 200 municiones o balas de plomo para mosquete, un escandallo de plomo, clavos de hierro, mercurio y restos de algo parecido a grapas o ganchos metálicos.

En los muñones de dos de los cañones más largos estaban inscritos un número (1146), un nombre y una fecha (CARRON 1775), entre otros datos que sirvieron para situar cronológicamente el naufragio e identificar la procedencia de esos objetos: CarronIron Company of Falkirk, de Escocia, como la fábrica de fundición de algunas de estas piezas de artillería.

Con base en la información de los archivos General de Indias y General de la Nación, el naufragio ocurrió en 1783 en el Bajo Nuevo. Era el navío de guerra Santa Teresa de Jesús, alias El Dragón, de 60 cañones, cuyo capitán fue el brigadier Miguel de Sousa, y con una tripulación de 60 hombres. “… quedando varado en los arrecifes tendió por popa un ancla y tres anclotes, alijado el buque de la artillería de proa y otros pertrechos que se arrojaron al agua para intentar salvar el buque”, señala la documentación.
El CN-III, a 120 metros al sur del CN-II-CARRON en la parte oriental del arrecife, es el más extenso de los tres sitios donde ocurrieron los naufragios. Ocupa un canal de arena de aproximadamente 15 metros de ancho por 120 metros de largo. En este lugar se descubrieron dispersos cuatro cañones de hierro, roca de lastre, restos metálicos y una gran ancla de hierro tipo almirantazgo profundamente concrecionada y enterrada en la arena, por lo que algunos de sus elementos diagnósticos no se hicieron visibles para determinar la época de manufactura.

En 2009, una expedición autorizada de especialistas en arqueología subacuática realizó de nueva cuenta una inspección a los sitios de Cayo Nuevo, registrando nuevas evidencias arqueológicas que permitirán definir en un futuro la temporalidad, nacionalidad, tipo de buques y la dinámica de los accidentes náuticos que acontecieron en el lugar.
Las piezas arqueológicas recuperadas están en perfecto estado y han sido registradas, inventariadas y catalogadas por la institución correspondiente y su área especializada en la protección, conservación e investigación del patrimonio cultural sumergido de México.


Lo más reciente

Entregan 10 mil 139 lentes graduados a través del programa 'Ver por Mérida'

El ayuntamiento invirtió más de 6 mdp en la iniciativa

La Jornada Maya

Entregan 10 mil 139 lentes graduados a través del programa 'Ver por Mérida'

Educación superior e investigación científica en el contexto del plagio

Visión Intercultural

Francisco J. Rosado May

Educación superior e investigación científica en el contexto del plagio

Piña colada

Dinero

Enrique Galván Ochoa

Piña colada

Ichil meyajo’ob tu jaatsil 4 ku beeta’al ti’ Tren Mayae’ ti’ yaan kúuchil e’esajil yéetel hotel Chichén Itzá

Las obras del tramo 4 del Tren Maya, museo y hotel en Chichén Itzá

La Jornada

Ichil meyajo’ob tu jaatsil 4 ku beeta’al ti’ Tren Mayae’ ti’ yaan kúuchil e’esajil yéetel hotel Chichén Itzá

<