El primer ministro australiano, Scott Morrison, rechazó el domingo las acusaciones de Francia de que su gobierno mintió sobre sus planes de cancelar un contrato de compra de submarinos franceses, afirmando que ya había planteado sus "profundas y graves reservas" sobre el acuerdo "hace algunos meses".
"Creo que tenían todas las razones para saber que teníamos profundas y graves reservas sobre el hecho de que las capacidades del submarino de clase Attack no respondían a nuestros intereses estratégicos y dejamos muy claro que tomaríamos una decisión en función de nuestro interés estratégico nacional", declaró Morrison en una rueda de prensa en Sídney.
Francia está furiosa por la decisión de Australia de retirarse del acuerdo de 90 mil millones de dólares australianos (65 mil millones de dólares, 56 mil millones de euros) de compra de submarinos franceses en favor de buques de propulsión nuclear estadunidenses.
El gobierno francés llamó a consultas a sus embajadores en Canberra y Washington, y acusó a Australia y a Estados Unidos de mentir sobre la ruptura del contrato, al tiempo que habló de "grave crisis" entre aliados.
El primer ministro australiano dijo que entendía la "decepción" del gobierno francés, pero afirmó que había planteado problemas con el acuerdo "hace algunos meses", al igual que otros cancilleres del gobierno australiano.
Morrison dijo que habría sido una "negligencia" seguir adelante con el contrato a pesar de que los servicios de inteligencia y de defensa de Australia le habían aconsejado que iría en contra de los intereses estratégicos del país.
Edición: Estefanía Cardeña
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