La capital de Emiratos Árabes Unidos aprobó nuevas leyes sobre divorcio, herencias y custodia de menores para no musulmanes en Abu Dhabi, según la agencia estatal de noticias del país.
Abu Dhabi creará una nueva corte que gestionará esos casos, que se instruirán en árabe e inglés para que la numerosa población de trabajadores extranjeros del emirato puedan comprenderlos mejor, según reportó el domingo la agencia de noticias WAM.
Los cambios en la custodia de menores permitirán a los padres compartir la custodia de sus hijos, indicó WAM. La ley también introduce el concepto de matrimonio civil, autoriza testamentos que concedan la herencia a quien elija la persona y abordan cuestiones de paternidad.
La nueva ley afecta sólo a Abu Dhabi, uno de los siete reinos que forman Emiratos Árabes Unidos. Aunque el emirato petrolero es la capital del país, su población es mucho menor que la del vecino Dubái.
Las autoridades indicaron el año pasado que reformarían la ley islámica del país para permitir la cohabitación de parejas no casadas, suavizar las restricciones al alcohol y e ilegalizar los llamados “crímenes de honor”. Abu Dhabi también abandonó su sistema de venta de alcohol en septiembre de 2020.
EAU en su conjunto anunció en septiembre de este año otro plan para estimular la economía y liberalizar la estrictas normas de residencia para extranjeros.
Los valores islámicos tradicionales siguen jugando un importante papel en la federación. El poder en Emiratos se transmite por vía hereditaria y el país, de aproximadamente un millón de habitantes, es criticado desde hace años por su supresión de la disidencia. Los partidos políticos y sindicatos laborales siguen siendo ilegales.
Edición: Emilio Gómez
La paciente había sido derivada al área de sicología y se le negó el procedimiento
La Jornada
La dinámica la compartió en su cuenta de Instagram
La Jornada
La exhibición visitará en abril el Museo de la Cultura Maya en Quintana Roo y en mayo la CDMX
La Jornada
Especialista aseguró que la violencia 'Incel' es por el predominio de machismo estructural
La Jornada