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La Jornada
27/03/2026 | Aguascalientes, México
Un juez federal ordenó al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) realizar una cirugía para una reasignación sexual a una mujer trans en la clínica 1 de Aguascalientes, luego de haber sido víctima de negativas administrativas por parte de la institución.
La resolución, dictada dentro del juicio de amparo indirecto 942/2025-II-2, se derivó luego de que la quejosa (quien ya cuenta con reconocimiento legal de su identidad de género) solicitó la intervención en el Hospital General de Zona (HGZ) Número 1.
En su momento, la paciente fue derivada a sicología y se le negó el procedimiento bajo el argumento de que este "no forma parte de la oferta institucional".
Durante el litigio, la representación legal del Seguro Social sostuvo que sus reglamentos de prestaciones médicas y el seguro de enfermedades y maternidad no contemplan la vaginoplastia, clasificándola (a juicio de la institución) como un procedimiento de índole estética.
Sin embargo, el juez federal rechazó categóricamente esta interpretación. En su sentencia, el juzgador estableció que, para una persona transexual, la adecuación corporal no tiene fines ornamentales, sino que representa un elemento indispensable para su proyecto de vida, su salud mental y su dignidad humana.
El fallo no solo ordena realizar las gestiones necesarias para la intervención quirúrgica y, de ser necesario, la canalización a unidades de tercer nivel, sino que impone medidas de protección específicas para la paciente.
Esta sentencia es un golpe directo a las políticas de exclusión que han prevalecido históricamente en el sector salud público. Al determinar que el sentimiento interno de pertenencia a un género debe prevalecer sobre los caracteres físicos morfológicos, el Poder Judicial refuerza la obligatoriedad de que las instituciones de seguridad social adapten sus protocolos a los estándares internacionales de derechos humanos.
Con esta decisión, la justicia federal no sólo ampara a la promovente, sino que abre la puerta a que otras personas en situaciones similares en Aguascalientes puedan exigir atención médica digna y especializada, sin ser revictimizadas por normativas internas que ignoran la realidad de la identidad de género.
Edición: Estefanía Cardeña