Casi 800 desplazados, inundaciones y derribo de árboles y postes de tendido eléctrico es el balance provisional del paso por República Dominicana del huracán Fiona, de categoría 1, y que tocó tierra durante esta madrugada por la zona oriental del país.
Según un informe preliminar del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), hay 789 personas desplazadas de sus hogares y 54 viviendas registran daños, principalmente en el este y el noreste del país, las zonas más afectadas por el fenómeno que se desplaza hoy por territorio dominicano, en su totalidad en alerta.
Además, más de 11 mil 500 clientes no tienen energía eléctrica.
Fiona, el primer huracán que entra en República Dominicana desde el potente Iván en 2004, sigue causando fuertes lluvias y vientos.
El ciclón tocó tierra por Cabo San Rafael (este del país) y se ubica a unos 25 kilómetros al suroeste de Punta Cana, donde se registran lluvias de moderadas a fuertes y vientos máximos sostenidos de 150 kilómetros/hora, con ráfagas superiores, según la Oficina Nacional de Meteorología.
De acuerdo a las predicciones, las lluvias acumuladas oscilarán entre los 100 y los 300 milímetros, aunque pueden ser superiores en puntos aislados y llegar a cerca de 450 milímetros.
Ante esta situación, se mantiene el aviso de inundaciones urbanas, crecidas de ríos, arroyos y cañadas, así como deslizamientos de tierra en varias provincias del país.
Las previsiones sobre Fiona
Se espera que, cuando Fiona se aleje de territorio dominicano, lo haga con categoría 2 en la escala Saffir-Simpson, sobre un máximo de 5.
Fiona llegó a República Dominicana tras azotar el domingo Puerto Rico, donde causó daños calificados de "catastróficos", un apagón general e importantes inundaciones.
Edición: Ana Ordaz
Juez federal determinó que la captura de las dos personas con fusil AK-47 fue indebida
Jairo Magaña
Jorge Salim Abraham aseguró que las unidades no se adaptan a las condiciones de la ciudad y afectan la movilidad durante lluvias
Jairo Magaña
También hay varios heridos
La Jornada
El acceso a la zona arqueológica será exclusivamente por el CATVI
La Jornada Maya