Una ex soldado japonesa que fue agredida sexualmente por sus colegas dijo el lunes que demandará al gobierno y a sus agresores después de haber recibido disculpas superficiales y malos tratos.
La víctima, Rina Gonoi, de 23 años, denunció públicamente a sus agresores en 2022, un año después de haberse unido a las fuerzas de autodefensa terrestres.
Gonoi había entregado en agosto una petición al ministerio de Defensa, firmada por más de 100 mil personas, exigiendo una investigación independiente sobre las agresiones que sufrió, después de que se archivara una primera causa judicial.
Cinco soldados fueron despedidos en diciembre por este caso, pero Gonoi declaró que las disculpas que recibió fueron "superficiales".
"No quería tomar la vía del conflicto, pero no recibí ningún mensaje que me asegure que realmente lamentan lo que hicieron”, dijo a la prensa.
Gonoi pide una indemnización total de 57 mil dólares a sus agresores por sufrimiento sicológico y al gobierno por no haber impedido las agresiones y no haber realizado correctamente una investigación.
El ejército había admitido en septiembre que Gonoi era regularmente víctima de acoso y agresiones sexuales en su unidad y durante las sesiones de entrenamiento.
Su denuncia dio lugar a un centenar de acusaciones de acoso sexual y novatadas en las fuerzas armadas japonesas.
En Japón, las acusaciones de agresión sexual no suelen hacerse públicas, y muy pocas víctimas de violación se atreven a denunciar, pese a que el movimiento social #MeToo ha tenido una cierta incidencia en el país.
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