La capital de China, Pekín, autorizó por primera vez la operación comercial de vehículos autónomos sin supervisores de seguridad a bordo, tras concluir con éxito un programa piloto de tres meses en vías públicas.
Las empresas tecnológicas Baidu y Pony.ai fueron las primeras en obtener el permiso para ofrecer desde el viernes servicios de transporte sin conductor en un área de 60 kilómetros cuadrados del Área de Desarrollo Económico-Tecnológico de Pekín.
En la zona se encuentran estaciones de metro, áreas comerciales clave, parques públicos y comunidades residenciales, informó hoy la agencia estatal de noticia Xinhua.
Los vehículos autónomos demostraron su capacidad para enfrentar escenarios complejos como intersecciones, vías estrechas y condiciones climáticas extremas como lluvia, nieve y tormentas de arena durante el programa piloto.
Anteriormente, se requería que los supervisores de seguridad se quedaran en los asientos del conductor o del pasajero cuando los vehículos realizaban pruebas y operaciones comerciales en carretera.
Los residentes pueden solicitar un coche sin conductor a través de aplicaciones móviles y viajar sin un supervisor de seguridad dentro.
El pasado mes de diciembre, el Gobierno chino presentó un plan para impulsar la industria de los coches sin conductor y lograr una cuota de mercado del 50 por ciento para 2025.
Otras ciudades chinas como Shanghái (este) o Cantón (sur) también cuentan sus servicios de transportes autónomos, de manera comercial en la primera a través de la compañía Didi, o en pruebas en la segunda por cuenta de la emergente WeRide.
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