En Eslovaquia los cisnes pueden hacer lo que quieran, incluso ser drogadictos con total impunidad gracias a una ley que los protege no sólo de la caza sino de cualquier mínima molestia.
Esta ley es también la responsable de que un grupo de cisnes que ha invadido y devorado un campo de amapolas no pueda ser retirado de la zona o rehabilitado de una adicción que incluso ya les impide volar.

De acuerdo con el testimonio de Pém Bálint, el agricultor afectado los cisnes, llegaron a su campo de amapolas desde el pasado febrero. Era un grupo de aproximadamente 150 aves que se ha ido reproduciendo.
Los cisnes comen las plantas y se puede apreciar sus efectos en ellos, como el hecho de que se vean desorientados y tengan dificultades para volar.

El agricultor manifestó su preocupación porque aseguró que los cisnes están drogados y son presa fácil de depredadores. Además, dice que es probable que algunos ejemplares fallecieron a causa de una sobredosis.
Debido a que es una situación inédita, ni siquiera las autoridades saben cómo manejar estos hechos y han propuesto que el productor de amapola solicite una excepción que le permita ahuyentar a las aves.
El Pacífico sur es una de las regiones más vulnerables del mundo al calentamiento global
Afp
El apoyo mensual es de 9 mil 582 pesos, además de seguro médico del IMSS
La Jornada
Visión Intercultural
Francisco J. Rosado May
Las piezas son resguardadas por el INAH en el Laboratorio de Zooarqueología de Chetumal
La Jornada Maya