Dos instalaciones de canales recientemente descubiertas en el Parque Nacional de la Ciudad de David, en Jerusalén, representan un fascinante misterio para investigadores israelitas que nunca han encontrado un sistema similar en todo el país.

Los canales datan de hace 2 mil 800 años y a pesar de las múltiples investigaciones realizadas por la Autoridad de Antigüedades de Israel y especialistas de la Universidad de Tel Aviv, se desconoce para qué era usado este sistema.
La instalación no tiene la finalidad de drenar agua porque no desemboca en ningún sistema de drenaje, por lo que se considera que los canales eran usados para remojar algún producto ligado a la economía del Palacio.

De acuerdo con la Autoridad de Antigüedades de Israel, los canales están separados por una distancia de aproximadamente 10 metros.

“El propósito de la instalación aún no está claro, pero su singularidad y ubicación cerca del Templo y el Palacio sugieren que sus productos se integraron en la economía de estas prominentes instituciones… Este tipo de estructuras no se han encontrado en ningún otro lugar de Israel, de ahí su singularidad”, destacó la Autoridad de Antigüedades de Israel en un comunicado.
Autoridades israelitas han contratado a diversas personas expertas para descubrir cuál era la función de los canales, incluso verificaron si había restos orgánicos o rastros de sangre, pero al momento no se ha podido definir qué tipo de líquido transportaban.

Los canales fueron construidos en una de las zonas más destacadas de Jerusalén en su época, donde las personas se reunían para acudir a la Ciudad de David y el Monte del Templo.
Los análisis del lugar continuarán en las próximas semanas con el fin de descifrar el misterio.
Reportan al menos 102 mil 262 personas damnificadas
Efe
Más de 500 bomberos y medios aéreos combaten el siniestro en la región de Aragón, España
Afp
Si toca tierra allí, sería el primer meteoro en hacerlo desde 1871
Ap
La FDA registra un brote en EU y lo había asociado con los productos de Coast Citrus Distributors
La Jornada