Veinte días antes de la Navidad, un horrible demonio se hace presente para castigar a los niños que no se portaron bien. Al menos, en Europa Central donde se originó la leyenda del Krampus.
Este ente tiene un aspecto de bestia, con algunos rasgos de ser humano, cuyo fin es azotar a los menores que no han sido buenos.
Es el antagónico de Santa Claus: mientras el gordo barbón recompensa a niñas y niños que se portaron bien durante el año, el Krampus se encarga de golpear con ramas o varas a los desobedientes.
La leyenda, que muchos historiadores aseguran que se originó en Alemania, asegura que el Krampus llega el 5 de diciembre a otorgar los castigos antes de la llegada de Santa Claus.
A este evento se le conoce como Krampusnacht, la noche del Krampus, y actualmente es motivo de fiesta en la que los adultos se disfrazan de seres diabólicos y salen a las calles a golpear a los niños que se atraviesan en el camino.
Krampus proviene de la palabra krampen, que significa garra, y su popularidad ha incrementado tanto que ya es un personaje que cobra vida en diversas películas y ya forma parte de las celebraciones de fin de año en diversos países.
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