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La Jornada
18/02/2026 | Varadero, Cuba
La península cubana de Varadero es una postal de un paraíso tropical con aguas turquesas, arena blanca y palmeras, pero las playas del complejo turístico, antes abarrotadas de visitantes, comenzaron a vaciarse poco después de que Cuba anunció el pasado 8 de febrero que se estaba quedando sin combustible para aviones.
Una encuesta realizada por Reuters a hoteles y agencias de viajes, aerolíneas y trabajadores del sector turístico de la isla reveló que prácticamente todos los sectores se vieron repentinamente paralizados por la escasez de combustible. Esto podría suponer la sentencia de muerte para un sector ya de por sí debilitado y vital para lo que queda de la devastada economía cubana.
Air Canada, WestJet y Transat, las principales aerolíneas de Canadá, el mayor proveedor de visitantes a Cuba, han anunciado que suspenderán sus vuelos a Cuba. Esto provocará la cancelación de hasta mil 709 vuelos hasta abril, según la empresa de análisis Cirium, una interrupción que probablemente reducirá el número de visitantes en cientos de miles durante la temporada alta de invierno en el hemisferio norte.
Rusia, el tercer grupo de visitantes más numeroso, tiene previsto sacar a sus turistas de Cuba en los próximos días y suspender todos los vuelos hasta que se alivie la escasez de combustible, informó la semana pasada el organismo regulador de la aviación Rosaviatsia.
El gigante hotelero NH anunció el viernes que había cerrado todos sus hoteles en Cuba, y la cadena hotelera española Meliá, la mayor de Cuba, informó ese mismo día que había cerrado tres de sus 30 hoteles cubanos y había comenzado a concentrar a los turistas en hoteles mejor equipados y con mayores índices de ocupación.
"Hay una incertidumbre total", afirmó Alejandro Morejón, un guía turístico de 53 años que comenzó a trabajar en Varadero poco después de que Cuba reabrió al turismo internacional en la década de 1990. "Todo está empezando a desmoronarse".
El turismo está a punto de convertirse en la primera ficha importante en caer en la campaña estadunidense para presionar al Gobierno cubano a que se someta, bloqueando los envíos de petróleo a la isla.
Edición: Fernando Sierra