Los incidentes se desencadenaron cuando un grupo de manifestantes intentó tumbar una de las vallas colocadas alrededor del Congreso, en momentos en que la Cámara de Diputados debate el proyecto de reforma laboral.
Las fuerzas de seguridad respondieron arrojando chorros de agua, gas pimienta y gas lacrimógeno.
Tras ese primer incidente, otros efectivos se enfrentaron al resto de los manifestantes que estaban en la plaza frente al Congreso para dispersar por completo la protesta.
En la zona hubo detenciones y varias personas resultaron heridas.
Solo la Policía de la ciudad de Buenos Aires, que estuvo presente en el área con 800 efectivos, detuvo a ocho personas, dos de ellas menores de edad, según informaron fuentes oficiales.
La semana pasada, cuando la reforma se discutió en el Senado, también se registraron incidentes violentos en los alrededores del Congreso.
La convocatoria de protestas
Cientos de manifestantes se concentraron este jueves en las puertas del Congreso de Argentina. Con la sede parlamentaria totalmente vallada y rodeada de efectivos de las fuerzas de seguridad, integrantes de organizaciones sociales y políticas de izquierda, y de diversos sindicatos que exhiben banderas y carteles, lanzan consignas contra la inédita reforma que, de aprobarse, supondrá importantes cambios en las relaciones laborales en el país suramericano.
La protesta en los alrededores del Congreso coincidió con el inicio del debate del proyecto en el pleno de la Cámara de Diputados y con la celebración de una huelga general, la cuarta convocada por las centrales obreras desde que Milei llegó a la Presidencia argentina a finales de 2023.
El cese de actividades por 24 horas lo convocó la Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera del país, y la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), pero mientras la primera no llamó a movilizarse, la segunda sí es parte de la protesta ante el Congreso.
La reforma laboral en el país
Los sindicatos alegan que la reforma implica una eliminación de derechos para los trabajadores, mientras que los empresarios están en general a favor del proyecto, pero advierten que para generar trabajo formal se necesita crecimiento económico mediante impulso al crédito y la inversión y un mercado doméstico más vigoroso.
El proyecto llega al pleno de la Cámara Baja con una modificación respecto al texto que aprobó el Senado el pasado 12 de febrero, por lo que, de recibir el visto bueno de los diputados este jueves, la iniciativa deberá regresar a la Cámara Alta para su debate.
La medida de fuerza de este jueves, que afecta, entre otras actividades, al transporte de pasajeros, la industria y las operaciones de comercio exterior, tiene un "importantísimo" nivel de adhesión, según afirmó Jorge Sola, uno de los secretarios generales de la CGT, en declaraciones radiales.
Por su parte, la Asociación de Trabajadores del Estado, el mayor sindicato de empleados públicos del país, afirmó que el nivel de acatamiento a la huelga entre sus afiliados es del 98 por ciento.
A la protesta se sumaron 13 sindicatos gremiales y la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), mientras que los servicios esenciales, como la salud pública, también registran interrupciones parciales.
Servicios esenciales con interrupciones parciales
La Cámara de Líneas Aéreas en Argentina (JURCA) informó de la cancelación de más de 400 vuelos, que han afectado a más de 64 mil pasajeros y clientes de carga.
La Secretaría de Trabajo conminó a los trabajadores de trenes y autobuses a abstenerse de llevar adelante toda medida de acción directa».
El gobierno anticipó además que descontará de los salarios la jornada a aquellos empleados públicos que se sumen a la huelga, pues hasta la fecha esto no ocurría en Argentina.
Según una estimación preliminar del Instituto de Economía de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), el costo económico de la huelga oscilaría entre 400 y 600 millones de dólares, pero la cifra exacta la va a terminar el nivel de adhesión.
Al menos 12 embarcaciones en puertos de granos y productos agroindustriales de Argentina fueron afectados este jueves por una huelga de gremios marítimos en contra de un proyecto de reforma laboral, de acuerdo a datos de la agencia marítima NABSA analizados por Reuters.
Según la última lista de embarques de NABSA, 12 naves, con mercadería por un total de 381 mil toneladas, tenían previsto zarpar de distintas terminales portuarias de Argentina, un proveedor global líder de alimentos, entre el 18 y 19 de febrero.
Sin embargo, la cámara de exportadores y procesadores de granos de Argentina CIARA-CEC aseguró que la huelga de los gremios marítimos estaba paralizando las exportaciones de productos agrícolas y sus derivados.
Los barcos se encontraban en terminales de la zona de influencia de Rosario, el polo agroportuario de Argentina, y en Quequén/Necochea. La mercadería afectada era harina de soja, semillas de girasol, trigo, maíz, cebada y biodiésel.
Edición: Estefanía Cardeña