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08/04/2026 | Beirut, Libano
El Ministerio de Salud de Líbano informó que decenas de personas murieron y cientos resultaron heridas en una estimación preliminar.
Israel había dicho que el acuerdo no se extiende a su guerra con el grupo Hezbollah en Líbano, aunque el mediador Pakistán sostuvo que sí.
La fugaz sensación de alivio entre los libaneses tras el anuncio del alto al fuego se convirtió en pánico con lo que el ejército israelí calificó como el mayor ataque coordinado en la guerra actual, al golpear más de 100 objetivos de Hezbollah en 10 minutos en Beirut, el sur de Líbano y el valle oriental del Beká.
Salía humo negro de varias partes de la capital costera, donde un enorme número de personas desplazadas por la guerra se han refugiado. Las explosiones interrumpían los bocinazos del tráfico en lo que había sido una tarde de cielo azul, mientras se dirigían a toda velocidad hacia las llamas. Fueron alcanzados edificios de apartamentos.
Periodistas de The Associated Press vieron cuerpos calcinados en vehículos y en el suelo en una de las intersecciones más concurridas de Beirut, Corniche al Mazraa, una zona mixta comercial y residencial. Con montacargas, los rescatistas retiraban escombros humeantes y revisaban las ruinas en busca de sobrevivientes.
No había señales de que Hezbollah lanzara ataques contra Israel en las primeras dos horas después de los ataques.
La ministra de Asuntos Sociales de Líbano, Haneed Sayed, en una entrevista con The Associated Press, condenó los ataques de Israel, calificándolos como un “punto de inflexión muy peligroso”.
“Estos ataques ahora están en el corazón de Beirut… La mitad de los refugiados están en Beirut en esta zona”, dijo, y añadió que acababa de pasar en auto por las zonas atacadas.
Declaró que el gobierno de Líbano está listo para entablar negociaciones con Israel para poner fin a las hostilidades, una oferta que el presidente ya había hecho. Israel no ha respondido. “Hay llamadas y esfuerzos que se están realizando en este momento”, indicó Sayed.
El primer ministro Nawaf Salam, en un comunicado, acusó a Israel de escalar en un momento en que se buscaba negociar una solución, y de atacar zonas civiles con un “total desprecio por los principios del derecho internacional y del derecho internacional humanitario —principios que, en cualquier caso, nunca ha respetado”.
El ejército israelí indicó que había atacado lanzadores de misiles, centros de mando e infraestructura de inteligencia. Acusó a combatientes de Hezbollah de intentar “mezclarse” en zonas musulmanas no chiíes más allá de sus bastiones tradicionales.
Residentes y funcionarios locales negaron que los edificios alcanzados fueran sitios militares.
“Miren estos crímenes”, señaló Mohammed Balouza, miembro del concejo municipal de Beirut, en el lugar de un ataque en Corniche al Mazraa. Un edificio de apartamentos detrás de una tienda popular que vende nueces y fruta seca había sido alcanzado. “Esta es una zona residencial. Aquí no hay nada (militar)”.
Israel rara vez ha atacado el centro de Beirut desde el estallido de la más reciente guerra entre Israel y Hezbollah el 2 de marzo, pero ha atacado con regularidad el sur y el este de Líbano y los suburbios del sur de Beirut.
Mientras el humo se elevaba el miércoles, el ministro de Defensa israelí Israel Katz advirtió al líder de Hezbollah Naim Kassem que “su turno llegará”. En 2024, Israel mató al anterior líder de Hezbollah Hasán Nasrala con un ataque aéreo.
Antes de la nueva oleada de ataques, un funcionario de Hezbollah dijo a The Associated Press que el grupo estaba dando una oportunidad a los mediadores para asegurar un alto al fuego en Líbano, pero que “no hemos anunciado nuestra adhesión al alto al fuego ya que los israelíes no lo están cumpliendo”. Habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a hacer comentarios públicos.
El funcionario de Hezbollah advirtió que el grupo no aceptará un regreso al statu quo previo al 2 de marzo, cuando Israel llevó a cabo ataques casi diarios en Líbano pese a que nominalmente estaba en vigor una tregua desde que terminó la última guerra a gran escala entre Israel y Hezbollah en noviembre de 2024.
“No aceptaremos que los israelíes sigan comportándose como lo hacían antes de esta guerra en lo que respecta a los ataques”, apuntó.
Hezbollah había disparado misiles a través de la frontera días después de que Estados Unidos e Israel atacaran Irán el 28 de febrero, lo que desencadenó una guerra regional. Israel respondió con un bombardeo generalizado sobre Líbano y una invasión terrestre.
El jefe del Estado Mayor del ejército israelí sostuvo el miércoles que seguirán “utilizando cada oportunidad operativa” para atacar a Hezbollah. El teniente general Eyal Zamir afirmó que es para proteger a los residentes del norte de Israel, que han estado bajo intenso fuego.
Los ataques aéreos israelíes han matado a más de 1.530 personas en Líbano, incluidas más de 100 mujeres y 130 niños. El ejército israelí ha dicho que ha matado a cientos de combatientes de Hezbollah. Más de un millón de personas han sido desplazadas en Líbano.
Más temprano el miércoles, después de que se anunciara el alto al fuego en Irán y antes de que Israel atacara, muchas personas desplazadas que dormían en tiendas de campaña en las calles de Beirut y de la ciudad costera de Sidón comenzaron a empacar sus pertenencias para regresar a sus hogares.
En un extenso campamento de desplazados en el malecón de Beirut, familias expresaron confusión y desesperación.
“No podemos más con esto: dormir en una tienda, no bañarnos, la incertidumbre”, dijo Fadi Zaydan, de 35 años. Él y sus padres se habían preparado para regresar a la ciudad sureña de Nabatieh. En cambio, decidieron esperar por ahora en Sidón, un poco más cerca de su hogar.
Edición: Ana Ordaz