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La Jornada
30/05/2026 | París, Francia
La teoría del pensamiento complejo quedó este viernes sin su principal impulsor. El filósofo y sociólogo francés Edgar Morin falleció en su país natal a los 104 años, informó la Universidad Multiversidad Mundo Real Edgar Morin, institución dedicada a difundir su obra. No se precisaron las causas del deceso.
Autor de una de las propuestas intelectuales más influyentes del último siglo, Morin cuestionó la fragmentación del conocimiento y desarrolló una mirada capaz de relacionar ciencias, filosofía, política, historia y cultura para comprender la realidad desde múltiples dimensiones.
Su primera obra apareció en 1946 con L’An zéro de l’Allemagne. Décadas después consolidó el concepto de pensamiento complejo, teoría que influyó en generaciones de investigadores, docentes y estudiantes alrededor del mundo.
Ese proyecto intelectual alcanzó una de sus expresiones más ambiciosas en El Método, serie de seis volúmenes considerada fundamental dentro de la filosofía y las ciencias sociales contemporáneas. Ahí desarrolló ideas sobre la incertidumbre, la interdependencia y la necesidad de “religar los saberes”.
Nacido en París el 8 de julio de 1921 con el nombre de Edgar Nahoum, hijo de una familia judía originaria de Salónica, Morin fue testigo de algunos de los episodios decisivos del siglo XX.
Participó en la resistencia durante la ocupación nazi y militó en organizaciones antifascistas desde su juventud. Más tarde rompió con el estalinismo, hecho que derivó en su expulsión del Partido Comunista Francés en 1951.
Gaza: postura humanitaria
Además de su trabajo teórico, el filósofo mantuvo una presencia constante en debates políticos y humanitarios.
Durante las últimas décadas defendió causas vinculadas con la paz, el medio ambiente y los derechos de los pueblos oprimidos. También sostuvo una postura crítica frente a la política israelí en Palestina, tema que derivó en controversias y procesos judiciales a principios de los años dos mil.
En una entrevista televisiva realizada en 2023, a propósito de la ofensiva israelí sobre Gaza, afirmó que tomaba partido “por la preocupación humanitaria de los que sufren”. En México, su pensamiento tuvo amplia recepción académica, y universidades incorporaron sus planteamientos sobre complejidad y transdisciplina.
Edgar Morin recibió numerosos reconocimientos internacionales, entre ellos la Legión de Honor francesa y la Gran Cruz entregada por el presidente Emmanuel Macron con motivo de su centenario.
Su nombre también quedó ligado a cátedras universitarias y proyectos educativos en distintos países.
En 2021, durante un homenaje organizado por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, con motivo de su centenario, habló sobre las crisis contemporáneas, la pandemia, las guerras y el deterioro ambiental. Ahí dictó la conferencia Mi camino, donde afirmó que “no hay que soñar con otra sociedad, sino entender que vivimos la gran aventura humana”.
También retomó un verso de Antonio Machado: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”, para explicar el desarrollo de su pensamiento.
“No fui por un camino trillado, fui haciendo el camino por el que fui andando”, manifestó.
Incluso después de cumplir 100 años continuó impartiendo conferencias y publicando libros.
En 2023 apareció Encore un moment... Textes politiques, sociologiques, philosophiques et littéraires, volumen de ensayos breves editado por Denoël.
Durante la pandemia insistió en que vivir implica “navegar en un océano de incertidumbres a través de archipiélagos de certezas”, una de las frases más citadas de su pensamiento.
Medios internacionales y comunidades académicas destacaron que la obra de Edgar Morin “influyó en generaciones de investigadores y docentes alrededor del mundo”.
Edición: Emilio Gómez