Hasta 6.8 millones de personas, una cuarta parte de la población total, podrían haberse visto afectadas por los terremotos que sacudieron Venezuela esta semana, mientras que los daños económicos alcanzarían los 6 mil 700 millones de dólares, equivalentes al 6 por ciento del producto interno bruto (PIB), estimaron agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Las proyecciones de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), basadas en el análisis de la población y de los daños disponibles hasta el momento, incluyen a cerca de 2 millones de personas tan solo en Caracas y ponen de relieve el "potencial impacto humanitario a gran escala" provocado por los sismos.
De acuerdo con un análisis preliminar de imágenes satelitales realizado por la OIM, el 31.5 por ciento de los edificios de Catia La Mar, en Caracas, presenta algún tipo de daño.
Respuesta rápida, esencial
"Ya es evidente que el desplazamiento aumentará a medida que las personas busquen seguridad. Una respuesta rápida es esencial para proporcionar asistencia humanitaria vital y apoyar al pueblo de Venezuela en los difíciles días y meses que se avecinan", señaló Amy Pope, directora general de la agencia.
La OIM destacó que las operaciones de búsqueda y rescate continúan siendo la prioridad inmediata, pero advirtió que las consecuencias humanitarias se prolongarán mucho más allá de los próximos días.
"La recuperación requerirá una inversión sostenida para ayudar a las familias a reconstruir sus vidas, restablecer los servicios esenciales y fortalecer la resiliencia de las comunidades", apuntó.
Las necesidades humanitarias son urgentes para las familias que lo han perdido todo y requieren refugio de emergencia, agua potable, servicios de saneamiento e higiene, atención médica, protección, artículos de primera necesidad y apoyo para recuperar sus medios de vida.
Por su parte, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) señaló que los sismos afectaron importantes centros de población y actividad económica, por lo que "los daños físicos directos se estiman en 6 mil 700 millones de dólares (...) debido a pérdidas en viviendas y activos económicos".
"Esto no incluye los daños a la infraestructura, la perturbación económica más amplia ni los costos de reconstrucción a largo plazo", añadió el organismo en un comunicado. Asimismo, precisó que el impacto económico total podría situarse entre 1.5 y tres veces el costo de los daños directos.
Esta evaluación preliminar se basa en modelos sísmicos, imágenes satelitales y datos de población.