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La Jornada
28/06/2026 | Ciudad de México
Jessica Xantomila
En lo que va del año se han registrado 11 mil 746 reportes de personas desaparecidas y no localizadas en el país, de las cuales 6 mil 978 han sido encontradas, mientras que 4 mil 768 permanecen desaparecidas, de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB). Del total de personas localizadas, 6 mil 544 fueron halladas con vida y 434 sin vida.
Según las estadísticas públicas, de los 4 mil 768 casos que continúan vigentes, la mayor parte se concentra en la Ciudad de México (541), Michoacán (379), Sinaloa (351), Nuevo León (341), Baja California (340), Sonora (289), Guanajuato (262), Chiapas (225), Jalisco (220) y Veracruz (206).
En cuanto al sexo y la edad de las víctimas, el 74.16 por ciento son hombres, principalmente de entre 15 y 35 años; el 25.82 por ciento son mujeres, en un rango de entre 10 y 20 años. En el 0.02 por ciento de los casos no se ha determinado el sexo.
De acuerdo con el registro nacional, de los 4 mil 768 casos que permanecen sin resolver, 662 fueron reportados en enero; 738, en febrero; 879, en marzo; 838, en abril; 951, en mayo, y 700 en lo que va de junio.
Entre las personas desaparecidas hay 29 de nacionalidad estadunidense; 11 colombianas; ocho venezolanas; siete hondureñas; siete guatemaltecas; tres canadienses, tres cubanas, tres haitianas y tres nicaragüenses. También figuran un ciudadano marroquí, un salvadoreño y un beliceño.
Desde el 31 de diciembre de 1952 y hasta ayer, el Registro Nacional acumulaba 135 mil 271 reportes de personas desaparecidas y no localizadas. Estas estadísticas son integradas y actualizadas por autoridades federales y estatales.
Uno de los casos que forman parte de estas cifras es el de Brian Adriel Caballero Rosales, desaparecido en septiembre de 2025 en la colonia Infonavit Norte, en Cuautitlán Izcalli, Estado de México.
Su búsqueda ha estado encabezada por su hijo Alexander, de apenas 23 años, quien relató que, al ser el mayor de sus hermanos, se vio obligado a abandonar sus estudios para trabajar y salir a las calles en busca de alguna pista sobre el paradero de su padre.
"A veces el sistema te abandona y no tienes otra opción más que hacerlo por tus propios medios", lamentó.
Explicó que, aunque existe una carpeta de investigación, el caso ha estado marcado por diversas irregularidades.
"Solicité los videos del C4, pero me dijeron que se traspapelaron, que las grabaciones se perdieron y la sábana de llamadas me la entregaron hasta cuatro meses después", denunció.
Por ello, pidió a las autoridades agilizar las investigaciones, pues, afirmó, vivir con la incertidumbre "es muy triste; es un proceso horrible y cansado".
Edición: Emilio Gómez