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08/07/2026 | East Rutherford, EU
Erling Haaland golpeó el tambor para liderar a los aficionados noruegos en la “Remada Vikinga” que se ha convertido en una parte distintiva del Mundial.
Después de celebrar que llevó a su nación a los cuartos de final del torneo por primera vez al marcar ambos goles en la victoria por 2-1 sobre Brasil el domingo pasado, sus pensamientos se desviaron hacia la escena en casa, donde decenas de miles de noruegos festejaron hasta entrada la noche.
Y, por supuesto, haciendo ellos mismos la remada.
“Miren las calles en Noruega. Nunca había vivido algo así. En cierto modo desearía estar ahora en Oslo celebrando con toda la gente”, afirmó Haaland.
Por suerte para sus compañeros, el delantero del Manchester City está en Estados Unidos metiendo muchos goles y haciendo de este el mejor Mundial en la historia de la selección masculina de Noruega.
Esta improbable racha, que dio otro salto al eliminar a la pentacampeona Brasil, está despertando orgullo entre los aficionados en los estadios y en las calles, y en todo el país escandinavo de poco más de 5.5 millones de habitantes.
Hasta 50 mil personas estaban viendo el encuentro contra Brasil en Rådhusplassen -la plaza frente al ayuntamiento- en la capital Oslo, según el concejo municipal. Con una bufanda de la selección noruega alrededor del cuello, el príncipe heredero Haakon incluso se reunió con una multitud de aficionados fuera del palacio real y se le vio participando en una “Remada Vikinga” masiva después del duelo.
Se lanzaron fuegos artificiales en el estadio Ullevaal, la casa del conjunto noruego, y donde miles más se sentaron en largas mesas para ver el desafío.
“Toda la nación está remando junta”, señaló el seleccionador noruego, Ståle Solbakken. “Estamos teniendo una gran fiesta aquí y en Oslo y en todas las demás ciudades grandes y pequeñas a lo largo y ancho de Noruega, y el remar es, de algún modo, un símbolo de eso y de que estamos todos juntos”.
Multitudes enormes de aficionados con los colores rojo, blanco y azul de la bandera convirtieron la remada en una sensación viral al apoderarse de Times Square y hacerla en las gradas durante un partido de beisbol de los Mets de Nueva York. Tendrán al menos una oportunidad más de ver jugar a Noruega, contra Inglaterra este sábado a las afueras de Miami, con la posibilidad de alcanzar las semifinales.
“Tenemos que mantener los pies en la tierra. Hemos demostrado que podemos ganarle a cualquiera y que realmente estamos disfrutando lo que hacemos. Nos estamos divirtiendo, y en el futbol todo es posible, así que mantengan los pies en el suelo, sigan trabajando duro y veremos qué pasa, y simplemente dejémonos llevar”, declaró el capitán y volante Martin Ødegaard.
Noruega está en el Mundial por apenas cuarta vez y por primera desde 1998, después de no clasificarse en las seis ocasiones anteriores. Haaland, quien cumple 26 años el próximo día 21, ni siquiera había nacido entonces y bromeó con que nadie puede culparlo por derrotas previas cuando él no estaba jugando.
“Pueden culparme por venir aquí”, bromeó Haaland, cuyos siete goles en su primer Mundial lo tienen empatado en el segundo lugar de ese departamento con el francés Kylian Mbappé, detrás de Lionel Messi (8). “Es increíble. Estoy orgulloso. Estoy orgulloso de mi país y estoy orgulloso de todos”.
Temporada de cuento de hadas para el futbol noruego
De hecho, esto prolonga una temporada de cuento de hadas para el futbol noruego, con Bodø/Glimt -un equipo pequeño que juega en un estadio con capacidad para 8 mil personas- aportando una de las historias más extraordinarias de los últimos años en el balompié europeo al clasificarse para la Liga de Campeones y vencer a una serie de clubes de primer nivel, incluido el Manchester City de Haaland, para alcanzar la fase de eliminación directa. Ahora la selección masculina está ocupando el centro de la escena en su primer gran torneo internacional desde 2000. Los jugadores buscan emular a la selección femenil de Noruega, que conquistó el Mundial en 1995 y desde hace tiempo ha sido una potencia internacional.
Haaland dijo varias veces luego de superar a Brasil que no podía creer que un triunfo así fuera posible y que lograrlo estaba más allá de sus sueños más descabellados.
También espera que el éxito de Noruega trascienda este año y haga que los niños quieran representar a su país.
“Quiero cultivar una cultura en la que estemos orgullosos de jugar para la selección, y si juegas por Noruega entonces deberías hacerlo con orgullo, y creo que deberíamos fomentar este tipo de actitud en los jóvenes”, manifestó Haaland.
“A todos los niños que ven y miran ahora, quiero que jueguen con orgullo cuando crezcan”, añadió.
Edición: Ana Ordaz