Internacional > Esférica Pasión
Ap
09/07/2026 | Miami, EU
Más equipos en el Mundial. La misma historia.
Esta edición comenzó con 48 selecciones; ahora sólo quedan ocho, seis de ellas europeas. Y a menos que Marruecos logre una serie de resultados sorprendentes en las últimas dos semanas, el campeón será de Europa o Sudamérica.
Otra vez. Como siempre.
Con casi un siglo de existencia, la Copa del Mundo, cuya primera edición fue en 1930, lleva 22 ediciones. Los monarcas: 12 de Europa, 10 de Sudamérica, cero del resto del planeta en conjunto.
El elenco de cuartos de final de este año: seis de Europa, uno de Sudamérica, uno de África. No es precisamente un grupo que rompa con la historia.
Dicho esto, parece que incluso algunos de los mejores jugadores europeos están sorprendidos de lo bien que le ha ido a este torneo.
“Pensé que no era posible hacer algunas cosas. Supongo que me equivoqué”, dijo el astro noruego Erling Haaland, después de que su doblete fulminó a Brasil para avanzar a los cuartos de final, la primera vez que su país llega tan lejos en la copa.
El goleador se equivocó para bien. Los anfitriones del certamen estaban equivocados de una manera no tan buena.
América del Norte tuvo tres oportunidades de dar el gran salto este año en un Mundial de 48 equipos, el más grande de la historia, con Estados Unidos, México y Canadá como coanfitriones. Ninguno siquiera llegó a los cuartos de final.
“Tenemos que superar ese siguiente obstáculo. Intentar competir y vencer a los mejores del mundo, ese es nuestro próximo paso… Todavía hay otro paso que tenemos que dar”, comentó Christian Pulisic, el jugador referente de Estados Unidos, tras la abultada derrota por 4-1 ante Bélgica en los octavos de final, que mostró cuánto le falta todavía a América del Norte.
Los tres anfitriones superaron con facilidad la fase de grupos y la nueva ronda de dieciseisavos de final. Entre sí, Estados Unidos, México y Canadá ganaron nueve de 12 partidos, con un acumulado de 20 goles. Como mínimo, las cosas parecían prometedoras.
Luego llegaron los octavos. Y se estrellaron contra rivales de fuste.
Inglaterra eliminó 3-2 a México, Estados Unidos fue arrollado por Bélgica en un duelo que fue desigual desde el inicio y Canadá sucumbió 3-0 frente a Marruecos.
“Diferencias de nivel”, señaló la leyenda francesa Thierry Henry en su papel de analista en Fox tras el descalabro de Estados Unidos. “El Mundial es distinto en la fase de grupos. La ronda de 32 no existía antes. Todos hicieron historia en la ronda de 32. No existía antes… Lamentablemente, un anfitrión, dos anfitriones, tres anfitriones, fuera. Eso es exactamente lo que no quieres en un Mundial. Eso me molesta”.
Si a Henry le molesta, imagínense cómo se sienten los canadienses, los mexicanos y los estadunidenses.
No ha habido un representante de la Concacaf -la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Futbol- en los cuartos de final de la copa desde Costa Rica en 2014. Antes de eso, fue Estados Unidos en 2002, en su mejor actuación en un Mundial desde que terminó tercero en 1930. Canadá nunca ha pasado de los octavos de final. México jugó en cada uno de los últimos nueve mundiales: llegó a los octavos en ocho de ellos, sin avanzar más en ese lapso.
“Lo dimos todo”, indicó el mediocampista mexicano Erik Lira. “Pero, al final, no fue suficiente”.
Parece ser una frase recurrente cada cuatro años en todos los lugares, excepto en Europa y Sudamérica.
La diversidad en el grupo de los últimos ocho en 2002, una anomalía
Hubo cierta diversidad en la composición del grupo de cuartofinalistas del Mundial de 2002, con cinco confederaciones -Europa, Sudamérica, Asia, África y América del Norte- representadas ese año. Fue una anomalía. De las 48 plazas disponibles de cuartos de final en las seis copas desde entonces, Europa se quedó con 30, Sudamérica con 14, África con tres y América del Norte con una.
Marruecos carga ahora con las esperanzas de África, y ese continente salió de la fase de grupos con pinta de estar listo para dar el salto. Envió 10 equipos al torneo; nueve se metieron en la ronda de 32.
Y luego, la mayoría de ellos vio terminar sus esperanzas al recibir goles en los minutos finales. Costa de Marfil, Sudáfrica y Congo encajaron tantos decisivos a partir del minuto 86 o después, en lo que terminó siendo su salida de la fase de eliminación directa.
El recorrido mágico de Cabo Verde terminó tras conceder un autogol ante Lionel Messi y la campeona defensora Argentina en el minuto 111. Y para Senegal y Egipto, los finales fueron particularmente duros: ambos ganaban 2-0 avanzada la segunda mitad, y tropezaron por 3-2 frente a Bélgica y Argentina, respectivamente.
Egipto sintió que las decisiones arbitrales le perjudicaron.
El contrapunto a eso fue cómo, una vez más, una potencia como Argentina encontró la manera de ganar. Por quinta vez en los últimos seis mundiales, los tres veces campeones están en los cuartos de final.
Hay cosas que simplemente no parecen cambiar.
Edición: Ana Ordaz