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30/07/2026 | Pittsford, Estados Unidos
Mientras Josh Allen iniciaba una defensa de los nuevos uniformes alternativos “Nickel City” de los Bills de Buffalo el miércoles, el quarterback enlazó el tema con un argumento más amplio a favor de aceptar el cambio.
Es un concepto que Allen, de 30 años, ha tenido que asumir en lo personal al convertirse en padre primerizo esta primavera, y en lo profesional durante esta pretemporada. El estelar jugador, que afronta su novena temporada en la NFL, estará por primera vez con un nuevo entrenador, Joe Brady, y con el equipo preparándose para mudarse a su nuevo estadio de 2.100 millones de dólares.
Y el mismo enfoque, manifestó, debería aplicarse a quienes han pasado los últimos días en redes sociales criticando los uniformes grises con cascos azules que Buffalo presentó esta semana. “Dejen de odiar los jerseys, muchachos”, expresó Allen después de que los Bills abrieran el campo de entrenamiento.
“Es una nueva imagen. Lo entiendo. Pero tenemos que ser nuevos. Y creo que estos jerseys lo son”, añadió. “Entiendo que la gente quiere los jerseys viejos y los cascos viejos y todo eso. Pero en algún momento también estamos avanzando. Tenemos que avanzar y hacer algo nuevo”.
Los Bills abrieron el campamento con las habituales altas expectativas, pero con un enfoque completamente renovado. Ahora le corresponde a Brady, quien con 36 años llega a esta campaña como el entrenador en jefe más joven de la NFL, dirigir a un equipo talentoso que de manera recurrente se quedó corto de llegar al Súper Tazón en las nueve temporadas anteriores bajo el mando Sean McDermott.
El cambio de entrenador se produjo en enero, apenas días después del más reciente desplome de Buffalo en una derrota por 33-30 en tiempo extra ante Denver en la ronda divisional de la Conferencia Americana. La derrota, y la conferencia de prensa posterior al partido de Allen entre lágrimas, fueron la gota que colmó el vaso para el propietario Terry Pegula, al considerar que los Bills habían chocado con “el proverbial muro de los playoffs”.
Brady representa cambio y continuidad
Aunque Brady representa un cambio para una franquicia que ha llegado a los playoffs en siete campañas consecutivas, también refleja cierta continuidad, tras haber pasado los dos años y pico anteriores como coordinador ofensivo de Buffalo.
Brady dejó de lado la familiaridad y el pasado al recalcar que esto es un nuevo comienzo.
“Este es el año uno para todos. Como le dije al equipo, nunca hemos estado aquí antes, ¿verdad?”, señaló Brady. “Este campamento de entrenamiento va a ser diferente a cualquiera que hayamos tenido. Y eso no quiere decir que algo de lo que hayamos hecho antes estuviera mal. Es sólo que necesito que los muchachos entiendan ese enfoque, y no podemos dar nada por sentado”.
Y eso incluye cualquier expectativa inicial de que el equipo sea contendiente a playoffs: “No nos hemos ganado ni una maldita cosa”, afirmó.
La ofensiva liderada por Allen, que terminó cuarta en yardas totales y lideró la NFL en juego terrestre el año pasado, regresa en su mayoría intacta.
Es en la defensiva donde los Bills han experimentado los cambios más significativos. La unidad está ahora a cargo del coordinador debutante en la NFL, Jim Leonhard, quien busca establecer una identidad más agresiva y hacer la transición a un sistema 3-4.
Buffalo sólo recupera a seis de los 11 titulares defensivos de la temporada pasada.
Entre los recién llegados está el veterano profundo C.J. Gardner-Johnson, conocido por su juego físico. “Creo que el estándar aquí ahora mismo es ganar. El campeonato y ganar”, manifestó Gardner-Johnson. “Todos entienden lo que está pasando. Somos un equipo demasiado bueno como para quedarnos cortos. Así de simple”.
Edición: Emilio Gómez